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tural y sensible es lo que brindó apertura
a desarrollar talleres sobre diagnóstico
participativo del paisaje sonoro, como un
acercamiento para estudiantes y público
en general interesados en aprender y dia-
logar sobre los paisajes sonoros, su im-
portancia, ruido urbano y metodologías
de diagnóstico.
Por un lado, los mapeos colectivos crean
y las participantes sobre una temática de-
de los centros históricos. En este sentido,
Risler y Ares (2013) mencionan que “con-
cebimos al ‘mapeo’ como una práctica, una
sólo una de las herramientas que facilita
el abordaje y la problematización de terri-
7), además destacan que el mapa no es el
territorio en sí mismo, sino que
“es una imagen estática a la cual se le escapa la permanente
mutabilidad y cambio al que están expuestos los territorios. El
mapa no contempla la subjetividad de los procesos territoriales,
sus representaciones simbólicas o los imaginarios sobre el mis-
mo. Son las personas que lo habitan quienes realmente crean y
transforman los territorios, lo moldean desde el diario habitar,
transitar, percibir y crear” (Risler y Ares, 2013, p. 8).
No obstante, tener claras las limitaciones
del método brinda una gran ventaja en su
utilización, pues, aunque solo sea una ima-
gen construida durante un momento, con-
-
ticipación donde se plasman experiencias,
memorias y subjetividades que permiten
comprender la dimensión cultural y social
de un sentido como lo es el oído. Asimismo,
“este conocimiento, además, puede ser un
factor activador de sensaciones pretéritas
en quien dibuja y potenciador de una em-
patía que module la actitud con la que se va
a dibujar” (De Jorge y Torres, 2023, p. 6).
También es importante mencionar que,
dentro de estas metodologías cualitativas,
el o la investigadora no se posiciona desde
una perspectiva jerárquica y externa del
objeto de estudio y de los participantes,
sino desde una postura sensible e incluso
cooperativa para incentivar las dinámicas
y el diálogo. Incluso Strauss y Corbin
(2002) mencionan que los investigadores
-
bilidad y apertura, comprendiendo que las
metodologías son de carácter interpretati-
vas y reiterativas.
Por estas mismas razones, los mapeos
colectivos permiten una construcción con-
ceptual y categórica, que no responde ne-
cesariamente a objetivos institucionales,
sino que impulsa la expresión de lo que los
y las participantes desean plasmar desde
su propia experiencia y criterio. Además,
evocan con mucha fuerza la memoria so-
nora, la cual sostiene que
“Los sonidos que percibimos pueden entenderse como signos
en tanto que generan representaciones, no solo de la fuente
que los produce, sino que también nos permiten realizar otras
operaciones simbólicas basadas en ciertos patrones que se acu-
mulan en nuestra memoria y que nos permiten vincular ciertos
“(Lutowicz, 2012, p. 136)
Por otro lado, los paseos sonoros fueron
un método esencial para generar una sen-
sibilización y promover una escucha acti-
va, en particular el método Daumal o “el
arquitecto ciego”. Este método se compone
de grupos de tres personas: el ciego, quien
tiene los ojos vendados en el recorrido; el
lazarillo, quien guía al ciego durante el re-
corrido cuidando la integridad de ambos;
y el notario, quien escribe y adjetiva lo ex-
presado por el ciego, además los integran-
tes rotan los papeles durante el recorrido
(Daumal, 2021). Este método se utilizó con
García Márquez, J.A. DE LA ESCUCHA INGENUA A LA ESCUCHA CRÍTICA: CREACIÓN DE TALLERES
PARTICIPATIVOS PARA EL DIAGNÓSTICO DEL PAISAJE SONORO EN LOS CENTROS HISTÓRICOS DE MÉXICO