RECONSTRUCCIÓN ACÚSTICA HISTÓRICA Y PATRIMONIO URBANO:
LA CALZADA DE GUADALUPE, SIGLO XIX
HISTORICAL ACOUSTIC RECONSTRUCTION AND URBAN HERITAGE: THE CALZADA DE GUADALUPE, NINETEENTH CENTURY
Alma Lecia García Orozco
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, México
alma.garcia@umich.mx
https://orcid.org/0009-0000-4398-516X
PRAGMA, año 05, número 09, octubre 2026-marzo 2027, pp. 123-137
Fecha de recepción: 30-noviembre-2025
Fecha de aceptación: 30-enero-2026
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Resumen
El presente estudio propone una metodología de reconstrucción acústica histórica orien-
tada a la valoración del patrimonio urbano, aplicada al caso de la Calzada de Guadalupe
en Morelia durante el siglo XIX. Ante la imposibilidad de acceder a registros sonoros
directos del pasado, se desarrolla un procedimiento interpretativo basado en el análisis
sistemático de fuentes documentales —notas periodísticas, crónicas, poemas y eviden-
cia visual— que describen prácticas sociales vinculadas al espacio público. A partir de
las categorías de la ecología acústica de R. Murray Schafer y la perspectiva cultural de la

fundamentales, señales y marcas sonoras, así como para interpretar su dimensión sim-
-

y contemplativa hacia una institucionalización musical y ritual del espacio, culminando
con la incorporación del tranvía como señal tecnológica recurrente asociada a la moder-

de capas acústicas vinculadas a transformaciones sociales, cívicas y tecnológicas. Los
resultados evidencian que el paisaje sonoro constituye una dimensión estructural de la
experiencia urbana histórica y un componente relevante en la construcción de memoria
colectiva e identidad local. Se concluye que la reconstrucción acústica histórica puede
consolidarse como herramienta metodológica replicable en estudios patrimoniales ur-
banos, siempre que existan fuentes documentales que permitan inferir prácticas sono-
ras vinculadas al espacio público.
Palabras clave: Reconstrucción acústica histórica; Paisaje sonoro; Patrimonio urbano;
Ecología acústica; Acustemología; Calzada de Guadalupe.
Abstract
This study proposes a methodology for historical acoustic reconstruction aimed at the
assessment of urban heritage, applied to the case of the Calzada de Guadalupe in More-
lia during the nineteenth century. Given the impossibility of accessing direct sound re-
cordings from the past, the research develops an interpretative procedure based on the
systematic analysis of documentary sources—newspaper articles, chronicles, poems,
and visual evidence—that describe social practices associated with public space. Draw-
ing upon R. Murray Schafer’s framework of acoustic ecology and Steven Feld’s cultur-
al perspective of acoustemology, analytical criteria are established to identify keynote
sounds, signals, and soundmarks, as well as to interpret their symbolic and historical
-
-
ward a ritualized and institutionalized musical occupation of space, culminating in the
introduction of the tramway as a recurrent technological signal associated with urban

a superimposition of sound layers linked to social, civic, and technological transforma-
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hps://pragma.buap.mx
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García Orozco, A. L. RECONSTRUCCIÓN ACÚSTICA HISTÓRICA Y PATRIMONIO URBANO: LA CALZADA DE
GUADALUPE, SIGLO XIX

-
tive memory and local identity. The study concludes that historical acoustic reconstruc-
tion can be consolidated as a replicable methodological tool in urban heritage research,
provided that documentary sources allow for the inference of sound practices associat-
ed with public space.
Keywords: Historical acoustic reconstruction; Soundscape; Urban heritage; Acoustic
ecology; Acoustemology; Calzada de Guadalupe.
Introducción
El estudio de los paisajes sonoros ha ex-
perimentado un notable desarrollo en las
últimas décadas, particularmente en el
ámbito de la ecología acústica, los estu-
dios culturales del sonido y las investiga-
ciones urbanas contemporáneas. No obs-
tante, cuando el análisis se desplaza hacia
contextos históricos, la reconstrucción de
    -
tad fundamental: la ausencia de registros
sonoros directos. Esta limitación ha con-
ducido a privilegiar aproximaciones con-
temporáneas o evocaciones narrativas del
pasado, dejando abierta una problemática
epistemológica central: ¿cómo reconstruir
e interpretar paisajes sonoros históricos a
partir de fuentes documentales indirectas
sin incurrir en arbitrariedades descripti-
vas?
En el campo del patrimonio urbano,
esta cuestión adquiere una relevancia par-
ticular. Los estudios históricos han tendido
a concentrarse en dimensiones formales,
visuales o materiales del espacio, mientras
que la experiencia acústica ha permane-
cido en un segundo plano interpretativo
(Muñoz Cosme, 2018). Si bien existen in-
vestigaciones sobre patrimonio sonoro e
identidad cultural, persiste la necesidad de
consolidar procedimientos metodológicos
que permitan integrar de manera rigurosa
la dimensión sonora en la valoración histó-
rica del entorno urbano, especialmente en
periodos donde no existen registros técni-
cos del sonido.
Frente a esta carencia, el presente artí-
culo propone una metodología de recons-
trucción acústica histórica orientada a la
interpretación y valoración del patrimonio
urbano. El enfoque articula las categorías
de la ecología acústica de R. Murray Scha-
-
nidos fundamentales, señales y marcas
sonoras— con la perspectiva cultural de la
acustemología de Steven Feld (1996), que
concibe el sonido como forma de conoci-
miento situado y experiencia socialmen-
te construida. La combinación de ambos
    -
car fuentes acústicas inferidas, sino com-
prender su función simbólica, su inserción
  -
ción identitaria del espacio.
Para demostrar la aplicabilidad del
procedimiento, se toma como caso de es-
tudio la Calzada de Guadalupe en Morelia
durante el siglo XIX. Trazada a inicios del
siglo XVIII como eje de conexión entre los
límites de la ciudad de Valladolid —hoy
Morelia— y el Santuario de Guadalupe —
construido a extra muros de la misma—,
126

-
nales del mismo siglo experimentó mejo-
ras materiales que consolidaron su traza
rectilínea y su alineación arbórea (García

que en gran medida se mantuvo durante
el periodo decimonónico. Actualmente co-
nocida como Calzada de Fray Antonio de
San Miguel, el corredor permanece como
uno de los paseos más emblemáticos de
la ciudad, hoy plenamente integrado al
centro urbano. Esta continuidad espacial,
atravesada por transformaciones socia-
les y políticas, permite abordarla no solo
como objeto arquitectónico, sino como es-
cenario dinámico de prácticas sensoriales
históricas.
Este corredor arbolado constituye un
escenario particularmente pertinente, ya
que conserva abundante documentación
escrita —poemas, crónicas, notas perio-
dísticas y testimonios de viajeros— que
describe prácticas sociales vinculadas al
paseo público, celebraciones cívicas, ri-
tualidades religiosas y transformaciones
urbanas asociadas a procesos de moder-
nización. El análisis sistemático de estas
     -
bientes sonoros aislados, sino un proceso
-
raleza, sociabilidad, institucionalización
cultural e infraestructura tecnológica se
superponen progresivamente.
Más allá del interés particular del caso
moreliano, el propósito central del artículo
consiste en demostrar que la reconstruc-
ción acústica histórica puede constituirse
en herramienta metodológica replicable
para el estudio del patrimonio urbano,
siempre que existan fuentes documenta-
les que permitan inferir prácticas sonoras
vinculadas al espacio público. Al mismo
tiempo, el estudio busca evidenciar que las
transformaciones urbanas decimonónicas

de la ciudad, sino también su régimen per-
ceptivo, incorporando nuevas formas de
temporalidad y modernización tecnológi-
ca que incidieron en la experiencia auditi-
va colectiva.
De este modo, el análisis del caso es-
  
una problemática metodológica de alcance
más amplio dentro de los estudios urbanos
y patrimoniales, proponiendo una lectura
que integra dimensión material, práctica
social y experiencia sensorial en la inter-
pretación histórica del espacio.
Marco Teórico - Metodológico
La reconstrucción histórica del paisaje so-
noro exige articular una base conceptual
que permita distinguir entre evocación li-
teraria e inferencia analítica. En este senti-
do, el estudio se sustenta en dos enfoques
complementarios que posibilitan abordar
el sonido como fenómeno estructural del
entorno urbano y como experiencia cultu-
ralmente situada.
La ecología acústica, desarrollada por R.
Murray Schafer (1994), ofrece un sistema

fundamentales, señales y marcas sonoras.
Esta tipología permite organizar la infor-
mación extraída de fuentes documentales,
evitando aproximaciones intuitivas. Los
sonidos fundamentales remiten al tras-
fondo ambiental relativamente estable; las
señales corresponden a eventos acústicos
que reclaman atención consciente; y las
marcas sonoras designan aquellos sonidos
que adquieren valor identitario dentro de
    -
PRAGMA, Año 05, número 09, octubre 2026-marzo 2027, pp. 123-137
hps://pragma.buap.mx
ISSN: 3061-7464
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rías constituyen herramientas operativas
para traducir descripciones textuales en
unidades de análisis comparables.

    
dimensión histórica del sonido. Por ello,
el estudio incorpora la perspectiva de la
acustemología propuesta por Steven Feld
(1996), que concibe el sonido como forma
de conocimiento y como práctica cultural
encarnada. Desde este enfoque, el paisa-
je sonoro no se reduce a un conjunto de
emisiones acústicas, sino que se entiende
como entramado de relaciones sociales,

experiencia colectiva del espacio. La com-
binación de ambos marcos permite pasar


procesos urbanos más amplios.
Metodológicamente, la investigación se
basa en el análisis sistemático de fuentes
documentales escritas y visuales corres-
pondientes al siglo XIX. Se seleccionaron
poemas, crónicas, notas periodísticas y
testimonios de viajeros que describen
prácticas sociales vinculadas a la Calzada
de Guadalupe, así como registros icono-
   -
nes infraestructurales. Estas fuentes no
se abordan como descripciones acústicas
literales, sino como indicios de prácticas,
concentraciones humanas, dispositivos
institucionales y cambios materiales que
   
plausibles.
  -
car, en cada documento, referencias explí-
citas o implícitas a actividades generado-

categorías de la ecología acústica y con-
textualizarlas históricamente mediante
la perspectiva acustemológica. Posterior-
mente, se analizaron las transformaciones
en la frecuencia, intensidad y regulación

reconocer patrones de cambio en el régi-
men perceptivo del espacio. Esta estrategia
permitió pasar de la descripción puntual a
-
ción acústica asociados a dinámicas socia-
les e infraestructurales.
La incorporación de evidencia visual
resultó particularmente relevante para
   -
tas explícitamente en textos, como la in-
troducción del tranvía (Torres, 1900) y la
consecuente mecanización del corredor.
En estos casos, la materialidad infraestruc-
tural se interpreta como indicador de mo-
   
el espectro metodológico más allá de las
fuentes narrativas.
Este marco teórico-metodológico sienta
las bases para la reconstrucción histórica
del paisaje sonoro de la Calzada de Guada-
lupe, presentada en el apartado siguiente.
Allí, las categorías analíticas previamente
     
de las fuentes, permitiendo reconstruir de
manera razonada las distintas capas acús-
     -
bana del corredor a lo largo del siglo XIX.
Reconstrucción histórica del paisaje so-
noro de la Calzada de Guadalupe
La reconstrucción histórica del paisaje so-
noro de la Calzada de Guadalupe parte del
supuesto metodológico de que el sonido,
    
en el pasado, deja huellas indirectas en la
documentación escrita a través de descrip-
ciones espaciales, narraciones de prácticas
sociales, registros festivos y crónicas coti-
García Orozco, A. L. RECONSTRUCCIÓN ACÚSTICA HISTÓRICA Y PATRIMONIO URBANO: LA CALZADA DE
GUADALUPE, SIGLO XIX
128
dianas. La escucha histórica no consiste en
imaginar libremente un ambiente acústico,
sino en inferirlo razonadamente a partir
de condiciones materiales, dinámicas so-
    
Bajo esta premisa, el análisis de fuentes
-

sonora del corredor.
Figura 1. Vista de la Calzada de Guadalupe hacia 1880, donde se
observa el corredor arbolado con alineación regular de fresnos,
el andador central y la presencia de paseantes. La imagen evi-
dencia la consolidación del espacio como paseo público urbano
. Fototeca Nacional.
Este planteamiento exige una precisión
epistemológica fundamental. La recons-
trucción acústica histórica no equivale a
una evocación imaginativa del pasado ni a
una recreación literaria del ambiente so-
noro, sino a un ejercicio de inferencia crí-
tica sustentado en evidencia contextual. La
diferencia es sustantiva: mientras la evo-
cación se apoya en la sensibilidad contem-
poránea del investigador, la reconstruc-
ción metodológica parte de correlaciones
   
sociales y condiciones ambientales docu-
mentadas. El sonido no se conserva como
-
   
infraestructuras, tecnologías y compor-
tamientos que sí dejan huella en los regis-
tros históricos.
En este sentido, el procedimiento
adoptado evita el riesgo de anacronismo
perceptivo. No se trata de proyectar cate-
gorías auditivas contemporáneas sobre
-
ciones acústicas eran plausibles dentro de
los regímenes tecnológicos y sociales de la
época. La intensidad, frecuencia o direccio-
nalidad exacta de cada sonido no pueden
determinarse con precisión instrumental;
sin embargo, sí es posible establecer pa-
trones de probabilidad sonora a partir de
la combinación entre descripción espacial,

los materiales. El empedrado, la densidad
arbórea, la instalación de templetes o la
presencia de rieles no son datos neutros:
  
    

Asimismo, la metodología requiere
triangulación de fuentes. Una crónica li-
teraria aislada podría inducir a interpre-
taciones subjetivas; sin embargo, cuando
se contrastan descripciones poéticas con
notas periodísticas, evidencia visual e in-
formación sobre infraestructura urbana,
emergen convergencias que fortalecen la
inferencia. La reiteración de prácticas —
como paseos familiares, audiciones mu-
sicales o celebraciones cívicas— permite
distinguir entre eventos excepcionales y
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patrones recurrentes. La escucha histórica
se construye entonces como lectura com-
parativa y contextual, no como reconstruc-
ción lineal.
Este enfoque reconoce también sus lí-
mites. La dimensión subjetiva de la expe-
riencia sonora individual permanece in-
accesible; lo que puede reconstruirse es la
estructura acústica probable del entorno y
su función social dentro del espacio públi-
co. La metodología no pretende sustituir la
-
blecer un marco interpretativo que permita
comprender cómo el sonido participó en

perspectiva, el paisaje sonoro se aborda
como fenómeno relacional, resultado de in-

colectivas y dispositivos institucionales.
Los testimonios tempranos, como el de Fran-
cis Erskine Inglis en 1841 (Calderón de la Bar-
ca, s.f., p. 36), constituyen un punto de partida
relevante. Su descripción de una calzada recta,
empedrada con losas lisas y sombreada por her-
mosos árboles, no menciona sonidos de manera
explícita; sin embargo, desde la ecología acústica,
cada uno de esos elementos posee implicaciones
auditivas concretas. El empedrado liso implica
superficies reflectantes que favorecen la
reverberación moderada de pasos y ruedas. A
diferencia de un terreno terroso o vegetal, la
piedra produce resonancia definida y prolonga
ligeramente la vibración del contacto. Por su
parte, la alineación continua de fresnos conforma
una masa vegetal que introduce absorción parcial
y dispersión de frecuencias altas, generando una
atenuación natural del sonido. Esta combinación
de dureza mineral y filtro vegetal configura
un corredor donde los sonidos se proyectan
longitudinalmente pero se amortiguan
lateralmente, creando una experiencia acústica
envolvente pero contenida.
En este momento temprano, la ausencia
de referencias a concentraciones multitudi-
narias o actividades festivas sugiere un pai-
saje sonoro de baja densidad, estructurado
por sonidos ambientales persistentes: el
roce del viento en el follaje, el paso ocasio-
nal de peatones, el desplazamiento inter-
mitente de carretas. Desde la perspectiva
de Schafer, podría hablarse de un entorno
cercano a una condición  donde la re-
lación señal–fondo permite distinguir con
claridad cada evento sonoro debido a la es-
casa saturación acústica. La Calzada funcio-
na así como un espacio de transición entre
ciudad y campo, donde la naturaleza aún
domina la atmósfera auditiva.
El poema “Una noche de luna en la cal-
zada” (La Voz de Michoacán, 1842) refuerza
esta caracterización, pero introduce una di-
mensión sensorial más compleja. La escena
nocturna, descrita bajo luz lunar tenue y
con fresnos mecidos suavemente, permite
inferir una atmósfera de baja interferen-
cia mecánica. El horario nocturno implica
reducción del tránsito y de actividades
    -
mente la densidad sonora. El movimiento
“blando” de los árboles sugiere viento li-
gero, generador de un murmullo continuo
de fondo. Aquí resulta pertinente incor-
porar la noción de acustemología de Feld:

experiencia situada que produce conoci-
miento del entorno. El poema no enumera
sonidos porque el énfasis está en la viven-
cia contemplativa; sin embargo, esa vi-
vencia presupone una atmósfera auditiva
estable, serena, propicia para la introspec-
ción. La experiencia nocturna convierte
el espacio en ámbito sensorial integrado,
donde vista, olfato y oído conforman una
unidad perceptiva.
García Orozco, A. L. RECONSTRUCCIÓN ACÚSTICA HISTÓRICA Y PATRIMONIO URBANO: LA CALZADA DE
GUADALUPE, SIGLO XIX
130
-

y espacio de sociabilidad urbana. Dominio público.
La nota de 1843 de La Voz de Michoa-
cán, amplía la comprensión al describir

bancas de cantera, alineación arbórea que
forma bóveda y uso frecuente por familias
que acuden a las casas de campo. Este dato
introduce un elemento crucial: la socia-
bilidad diurna sistemática. La presencia

paisaje sonoro al incorporar conversación,
risas infantiles, intercambio verbal y des-
plazamientos colectivos. La piedra de can-
tera de las bancas y el enlosado continuo

-
cal. La bóveda vegetal, por su parte, genera
un efecto de semi-encierro que contribuye
a la contención acústica longitudinal. En
términos ecológicos, el entorno deja de ser
exclusivamente natural para convertirse
en espacio híbrido, donde naturaleza y so-
ciabilidad coexisten.
En esta etapa intermedia puede obser-
varse una superposición de capas sonoras:
fondo natural persistente, señales huma-
nas recurrentes y eventos mecánicos oca-
sionales. La Calzada no pierde su carácter
contemplativo, pero incorpora una dimen-
sión relacional más marcada. El sonido
comienza a cumplir una función social de

identidad compartida a través de la expe-
riencia auditiva del paseo.
Hacia la década de 1890, las fuentes perio-
dísticas evidencian un cambio cualitativo. Las
notas de La Libertad (1894, marzo 3; julio 28;
septiembre 15) documentan audiciones pri-

patrias acompañadas por bandas musicales
instaladas en templetes. Este elemento trans-
forma radicalmente el régimen acústico del
espacio. La música organizada introduce se-
ñal dominante estructurada, con intensidad

horaria y la instalación de infraestructura es-

el espacio mediante sonido. Desde la ecología
acústica, la Calzada pasa de un entorno rela-
tivamente equilibrado a uno de mayor densi-

-

acustemología, el sonido se convierte en ve-
hículo de construcción simbólica: la banda
no es mero entretenimiento, sino dispositivo
 -
ria. El espacio arbolado se transforma en re-
cinto ceremonial donde el sonido organiza el
tiempo social. La ejecución previa al discurso
    
del pabellón y la reiteración anual consolidan
la función ritual del corredor. El paisaje so-
noro adquiere periodicidad y previsibilidad,
integrándose al calendario cívico.
PRAGMA, Año 05, número 09, octubre 2026-marzo 2027, pp. 123-137
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Las verbenas de 1897 con motivo de la
Purísima y la Virgen de Guadalupe inten-
     La
Libertad, 1897). La concentración masiva y
la iluminación nocturna prolongan la apro-
piación sensorial del espacio. La noche,
que en 1842 era ámbito de contemplación
silenciosa, se convierte ahora en escenario
de interacción colectiva. La densidad so-
nora aumenta considerablemente: conver-
saciones superpuestas, música, desplaza-
mientos múltiples y actividad continua. En
términos ecológicos, podría hablarse de un
entorno más cercano a una condición “lo-

la distinción individual de señales. Sin em-
bargo, esta saturación no implica desorden,
sino ritualización festiva.

de la Calzada como escenario cívico formali-
zado (La Libertad, 1899). La decoración con
gallardetes tricolores y la referencia al “tú-
nel encantador” refuerzan la idea de espacio
semicerrado capaz de concentrar sonido. La
bóveda vegetal, antes asociada a absorción y
contemplación, funciona ahora como marco
    
colectiva. La infraestructura natural no desa-
-
tralidad patriótica.


prácticas recreativas. Dominio público.
Si se observa el conjunto de fuentes
de manera comparativa, se advierte una
transformación progresiva en tres di-
mensiones: densidad sonora, intencio-
nalidad acústica y significado social. En
la década de 1840 predomina un paisaje
de fondo natural con intervención huma-
na moderada; hacia finales del siglo XIX,
el sonido organizado —musical y cere-
monial— se convierte en componente
estructurante del espacio público. Esta
transición refleja procesos más amplios
de urbanización, institucionalización
del calendario cívico y consolidación de
identidad nacional.
La reconstrucción no pretende afir-
mar con certeza absoluta la intensidad
exacta de cada sonido, sino establecer
patrones verosímiles basados en condi-
ciones materiales y prácticas documen-
tadas. La inferencia se fundamenta en la
correlación entre superficie, vegetación,
uso social y tipo de evento descrito. La
Calzada emerge así como laboratorio
metodológico donde puede observarse
cómo el paisaje sonoro no es estático,
sino resultado dinámico de interaccio-
nes entre infraestructura física, regula-
ción política y apropiación social.
     
que el paisaje sonoro constituye dimen-
sión constitutiva del patrimonio urbano.
No se trata únicamente de memoria visual
del paseo arbolado, sino de memoria au-
ditiva asociada a prácticas devocionales,
recreativas y cívicas. La transición del ám-
bito predominantemente natural al esce-
nario ceremonial institucionalizado revela
que el sonido participó activamente en la
transformación simbólica del espacio.
Hacia finales del siglo XIX, este pro-
ceso de estratificación sonora se pro-
García Orozco, A. L. RECONSTRUCCIÓN ACÚSTICA HISTÓRICA Y PATRIMONIO URBANO: LA CALZADA DE
GUADALUPE, SIGLO XIX
132
fundizó con la incorporación del tran-
vía al corredor, elemento que introdujo
una dimensión tecnológica inédita en la
experiencia acústica del paseo. A dife-
rencia de las sonoridades devocionales
o recreativas, cuya intensidad dependía
de calendarios específicos o dinámicas
sociales variables, el tránsito tranvia-
rio instauró una regularidad mecánica
que modificó la relación entre sonido,
tiempo y espacio. El desplazamiento
sobre rieles generaba fricción metálica
y vibración longitudinal transmitida a
través del empedrado, produciendo una
huella sonora direccional que recorría la
linealidad del paseo. Esta cadencia cons-
tante alteró momentáneamente la jerar-
quía acústica del entorno, interrumpien-
do conversaciones y superponiéndose al
murmullo vegetal, e incorporó una tem-
poralidad moderna basada en repetición
y previsibilidad. La Calzada dejó así de ser
exclusivamente escenario devocional y
recreativo para integrarse a dinámicas de
    
identidad sonora. El tranvía no sustituyó
las capas acústicas previas, pero sí intro-

la transición hacia un régimen perceptivo
urbano plenamente modernizado.
A partir de esta reconstrucción —que
evidencia la superposición progresiva
de sonoridades devocionales, recrea-
tivas e infraestructurales—, el aparta-
do siguiente sistematiza los resultados
comparativos derivados del análisis
documental, identificando categorías
recurrentes, momentos de inflexión y
transformaciones estructurales que
permiten comprender la evolución
acústica del corredor como proceso
histórico articulado.
Figura 4.          
XIX, donde se observan dos vagones del tranvía circulando por
el corredor y la presencia de personas sentadas en las bancas
laterales. La imagen evidencia la coexistencia entre movilidad
moderna y prácticas tradicionales de sociabilidad, así como la
incorporación del tranvía como nueva señal acústica asociada
a la modernización urbana. Archivo personal del Mtro. Antonio
Romo.
Resultados y análisis
El análisis comparativo de las fuentes lite-

-
zada de Guadalupe experimentó, a lo largo
del siglo XIX, una transformación progresi-
va y acumulativa, vinculada a cambios en
la materialidad urbana, en las prácticas so-
ciales y en los dispositivos institucionales
que regulaban el espacio público. Lejos de
tratarse de un entorno acústico estático, el
corredor mostró una evolución que puede
  -
cación sensorial, en el que distintas capas
sonoras se superpusieron sin anular com-
pletamente las anteriores.
Las primeras referencias documentales,
correspondientes a la década de 1840, re-

presencia vegetal y la atmósfera ambien-
tal. La insistencia en la bóveda formada
por fresnos corpulentos, la alusión a la
penumbra y al resguardo frente al sol o
a la quietud nocturna sugieren un entor-
no donde el fondo natural estructuraba
la experiencia auditiva. Aunque los textos
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no describen sonidos de manera directa, la
materialidad del espacio —arbolado denso,
enlosado continuo, linealidad del trazado—
permite inferir un ambiente de baja intensi-
dad sonora humana, en el que el murmullo
vegetal y los sonidos propios del entorno
natural desempeñaban un papel predomi-
nante. La Calzada aparece, en esta fase, como
ámbito de contemplación y paseo, donde la
experiencia sensorial estaba estrechamente
ligada a la percepción atmosférica.
Hacia mediados del siglo, las fuentes
   -
ción de la apropiación social del corredor.
La descripción del paseo como lugar de
recreo de familias, la mención de bancas
de cantera y la referencia a casas de cam-
po adyacentes indican una consolidación
material y funcional que incrementa la
interacción humana. Aunque el paisaje so-
noro no se detalla explícitamente, la fun-
ción recreativa y la concentración de usua-
rios sugieren mayor presencia de señales
humanas recurrentes, que comienzan a
equilibrar el predominio natural previo.
En esta etapa, el espacio deja de ser única-
mente contemplativo para convertirse en
escenario de sociabilidad cotidiana, donde
la experiencia auditiva integra voces, des-
plazamientos y actividades recreativas en
coexistencia con el fondo vegetal.
      
-
-
cumentan la programación de audiciones
y serenatas a cargo de la música del Esta-
     -
ción con autoridades municipales. El soni-
do deja de depender exclusivamente de la
espontaneidad social para convertirse en
práctica organizada, regulada y vinculada
a calendarios cívicos. Esta institucionaliza-
ción implica que la Calzada funcione como
escenario acústico formal, donde la música
no solo acompaña el uso del espacio, sino
que estructura el tiempo colectivo y con-
centra la atención pública. La dimensión
sonora adquiere, así, carácter directivo y
ceremonial, reforzando la centralidad sim-
bólica del corredor dentro de la ciudad.
    
1897 y 1899 añade otra capa a este pro-
ceso. Las verbenas religiosas asociadas
a celebraciones marianas, la iluminación
-
cación patriótica con gallardetes tricolores
revelan una apropiación simbólica reitera-
da del espacio. Aunque las notas no siempre
enumeran sonidos concretos, la magnitud
de la concentración humana y la reitera-
ción anual de estos eventos permiten reco-
-
tivo, especialmente en horario nocturno. El
corredor vegetal se transforma en recinto
ritual donde naturaleza, ornamentación y
práctica colectiva convergen en una expe-
    -
dad acústica de la Calzada se vincula enton-
ces no solo a su materialidad paisajística,
sino también a su función como escenario
ceremonial recurrente.

dentro de esta trayectoria lo constituye la
introducción del tranvía. A diferencia de
las fases anteriores, documentadas me-
diante descripciones literarias o notas pe-
riodísticas, la presencia del sistema tran-
viario se sustenta en evidencia histórica
    
por el corredor. Este desplazamiento me-
todológico —de la narración textual a la
lectura infraestructural— no reduce su
relevancia analítica; por el contrario, am-
plía el espectro de fuentes necesarias para
García Orozco, A. L. RECONSTRUCCIÓN ACÚSTICA HISTÓRICA Y PATRIMONIO URBANO: LA CALZADA DE
GUADALUPE, SIGLO XIX
134
comprender la transformación acústica del
espacio. La instalación de rieles y la incor-
poración de movilidad mecanizada implica-
ron la irrupción de una señal tecnológica re-
currente, caracterizada por ritmo periódico
-
caciones festivas o musicales, cuyo impacto
era episódico, el tranvía introdujo un pulso
-
nera estructural el equilibrio sonoro previo.
La coexistencia entre arbolado denso,
infraestructura metálica y tránsito meca-
nizado generó una superposición de capas

lugar. La Calzada dejó de ser exclusivamen-
te paseo contemplativo o escenario ceremo-
nial para convertirse también en eje de mo-
vilidad moderna. Este cambio no eliminó
las prácticas sociales o rituales previamen-
te consolidadas, sino que las integró dentro
de un entorno donde el sonido industrial
comenzó a formar parte de la cotidiani-
dad urbana. En términos acustemológicos,
la percepción del espacio se transformó al
incorporar vibración, fricción y regularidad
mecánica como componentes habituales de
la experiencia sensorial.
En conjunto, los resultados permiten
       -
zada de Guadalupe atravesó un proceso
de modernización progresiva que puede
comprenderse como tránsito desde una
  -
   -
cada, donde naturaleza, sociabilidad, insti-
tucionalización cultural, ritualidad festiva
e infraestructura tecnológica convergen y
se interrelacionan. Este proceso evidencia
que la transformación sonora del espacio
urbano no depende únicamente de la apa-
rición de nuevas fuentes auditivas, sino
también de cambios en la organización
temporal, en la regulación institucional y
en la materialidad infraestructural.
Además de la evolución cronológica
descrita, el análisis comparativo permite
   
que organizan la transformación acústica
del corredor y que resultan metodológi-
camente transferibles a otros estudios de
paisaje sonoro histórico: variación en den-
 -
-
ción infraestructural.
En primer lugar, la densidad sonora ex-
perimentó un incremento progresivo. La
fase temprana, dominada por elementos
naturales y tránsito esporádico, presenta
una baja superposición de señales y permi-
te distinguir con claridad cada evento audi-
tivo. Conforme se consolidan prácticas re-
creativas y posteriormente ceremoniales,
el número de fuentes simultáneas aumen-
ta, generando estratos superpuestos que
complejizan la textura sonora. Este incre-
mento no implica necesariamente mayor
intensidad permanente, sino mayor coexis-
tencia de eventos diferenciados dentro de
un mismo intervalo temporal. La Calzada
pasa de un entorno acústico disperso a uno

En segundo término, se observa un
cambio en la intencionalidad del sonido.
Durante la primera mitad del siglo XIX,
los sonidos documentados o inferidos res-
ponden a prácticas no orientadas especí-
    
caminar, conversar, desplazarse. Con la
institucionalización musical de la déca-
da de 1890, el sonido adquiere propósito
explícito. La banda no suena incidental-
mente, sino para ser escuchada; la ejecu-

ocupa mediante programación sonora de-
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liberada. Esta transformación revela que el
-
ciales, sino que puede convertirse en ins-
trumento activo de organización simbólica
del espacio.
Un tercer patrón corresponde a la mo-

inicial, el sonido depende de contingencias
atmosféricas y sociales: viento, presencia
eventual de paseantes, tránsito ocasional.
Posteriormente, la incorporación de ca-
lendarios festivos introduce periodicidad
anual, y la programación musical semanal
o dominical agrega regularidad interme-
dia. Finalmente, el tranvía establece repe-
tición cotidiana mecánica. El tiempo acús-
tico del corredor se transforma así desde
una temporalidad orgánica y variable ha-
cia una secuencia cada vez más reglada y
predecible. Esta reorganización temporal
altera la experiencia perceptiva del espa-
cio, que deja de experimentarse única-
mente como continuidad atmosférica para
integrar ritmos estructurados.
      -
   -
     
    -
pagación y absorción. La instalación de
templetes, iluminación y posteriormente
-
-
sión del sonido. La transformación sonora
no depende exclusivamente del incremen-
-
ración material del espacio. El paisaje so-
noro se revela, por tanto, como fenómeno
inseparable de la infraestructura urbana.
Estos cuatro patrones —densidad, in-
tencionalidad, régimen temporal e infraes-
tructura— permiten comprender la evolu-
ción de la Calzada como proceso sistémico
y no únicamente como sucesión anecdó-
     -
tica responde a dinámicas urbanas más
amplias: modernización administrativa,
consolidación del Estado nacional, incor-
     
sociabilidad pública. El sonido actúa como
indicador sensible de estos procesos.
Desde una perspectiva patrimonial,
esta lectura adquiere relevancia particu-
lar. La patrimonialización urbana suele
centrarse en permanencias materiales
visibles; sin embargo, el análisis demues-
tra que la identidad histórica del corre-
dor no puede comprenderse plenamente
sin considerar su dimensión sonora. Las
prácticas devocionales, recreativas y cívi-
cas generaron experiencias auditivas que
-
tivo del lugar. Aunque esas sonoridades
no sean reproducibles con exactitud, su

que el patrimonio no es únicamente forma
arquitectónica, sino también régimen per-
ceptivo sedimentado.
La reconstrucción acústica histórica, en
     -
mente un sonido perdido, sino restituir la
comprensión de cómo el espacio fue expe-
rimentado sensorialmente en distintos mo-
-
ca que la modernización urbana implicó no
-
ración profunda de la escucha colectiva. El
tránsito desde un entorno predominante-
mente natural hacia un espacio ceremonial
e infraestructural evidencia que la historia
urbana puede leerse también como historia
de la experiencia auditiva.
El análisis demuestra, asimismo, que la
reconstrucción histórica del paisaje sonoro
requiere una aproximación metodológica
García Orozco, A. L. RECONSTRUCCIÓN ACÚSTICA HISTÓRICA Y PATRIMONIO URBANO: LA CALZADA DE
GUADALUPE, SIGLO XIX
136
amplia, capaz de articular lectura textual,
interpretación espacial e incorporación de
evidencia visual. La Calzada de Guadalu-
pe ofrece así un caso paradigmático para
comprender cómo la evolución urbana se
inscribe no solo en la forma construida,
sino también en la experiencia auditiva
-

continuidades propias de la moderniza-
ción decimonónica.
Conclusiones
El estudio de la Calzada de Guadalupe en
Morelia durante el siglo XIX permitió reco-

resultado de un conjunto aislado de prác-
ticas sonoras, sino de un proceso histórico
    
transitó de una atmósfera predominante-
mente vegetal y contemplativa hacia un
espacio de sociabilidad urbana, posterior-
mente institucionalizado mediante pro-
gramación musical y celebraciones cívicas,
-
ción del tranvía. Más que una sustitución
 -
perposición de capas donde naturaleza,
ritualidad, institucionalización y tecnolo-

identidad auditiva del lugar.
En este sentido, la transformación acús-
tica de la Calzada no puede comprenderse
únicamente como cambio funcional —de
espacio devocional a paseo recreativo—,
    
sensorial que organizaba la experiencia
urbana. El tránsito desde señales ambien-
tales de baja intensidad hacia la presencia
de sonidos regulados por calendarios cívi-
cos y, posteriormente, hacia la repetición
cotidiana de la movilidad mecanizada, evi-
dencia la manera en que la modernización
urbana incidió también en la percepción
auditiva colectiva. La incorporación del
tranvía no constituyó un episodio anecdó-
  -
ral que introdujo regularidad tecnológica
en un entorno previamente articulado por
prácticas sociales y rituales.
El principal aporte del estudio, sin em-
-
vestigación demuestra que la reconstruc-
ción histórica del paisaje sonoro puede
desarrollarse mediante un procedimiento
metodológico explícito que articule cate-
gorías de la ecología acústica con una lec-
tura cultural de las prácticas sociales. La

señales y marcas sonoras, combinada con
el análisis de fuentes literarias, hemero-

inferencias auditivas sin recurrir a evo-
-
ma que el análisis del paisaje sonoro his-
tórico puede sostenerse sobre criterios
     
describan de manera directa cada mani-
festación acústica.
Asimismo, los resultados evidencian
que el paisaje sonoro constituye una di-
-
no. La experiencia histórica del espacio no
fue exclusivamente visual ni material; es-
tuvo atravesada por ritmos, intensidades y
regulaciones acústicas que contribuyeron
a consolidar memoria colectiva e identi-
dad local. Incorporar esta dimensión en la
valoración patrimonial implica ampliar los
marcos interpretativos tradicionales y re-
conocer que los procesos de urbanización
y modernización transformaron no solo la
morfología de la ciudad, sino también su
experiencia sensorial.
PRAGMA, Año 05, número 09, octubre 2026-marzo 2027, pp. 123-137
hps://pragma.buap.mx
ISSN: 3061-7464
137
Desde una perspectiva más amplia, la re-
    
como herramienta pertinente para estu-
dios urbanos y patrimoniales, en la me-
     
transformaciones sociales, institucionales
     -
ceptivo. Su aplicabilidad no se limita al
contexto moreliano; puede extenderse a
otros paseos, plazas y corredores históri-
cos donde la dimensión sonora haya sido
parte constitutiva de la vida pública. En
este sentido, el análisis del paisaje sonoro
no debe entenderse como ejercicio evoca-
tivo, sino como vía analítica para profun-
dizar en la comprensión de los procesos
urbanos y enriquecer los horizontes epis-
temológicos desde los cuales se estudia la
ciudad histórica.
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zoológico, botánico y minerológico de
Michoacán 
de Artes.
García Orozco, A. L. RECONSTRUCCIÓN ACÚSTICA HISTÓRICA Y PATRIMONIO URBANO: LA CALZADA DE
GUADALUPE, SIGLO XIX
CINTILLO LEGAL
PRAGMA, año 05, no. 09, octubre 2026–marzo 2027, es una publicación periódica semestral editada por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, con domicilio en 4 Sur 104, Col. Centro, C.P. 72000, Puebla, Pue., tel. 222 2295500
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responsable: Dra. Julia Judith Mundo Hernández, julia.mundo@correo.buap.mx. Reserva de Derechos al uso exclusivo 04-2022-100512510200-203, ISSN: 3061-7464, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor
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