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Pierre Schaeffer
1
, John Cage
2
o Edgar Varè-
se
3
comenzaron a explorar y transgredir
los límites marcados por la tradición mu-
sical a través de nuevos planteamientos
estéticos y evoluciones tecnológicas, con-
solidando así nuevas terminologías y pro-
puestas creativas que buscaban profundi-
zar en las características del sonido como
fenómeno acústico.
Autores como Landy (2007) y Neuhaus
(2019) señalaron que el arte sonoro es un
término que agrupa a expresiones que so-
brepasan el lenguaje tradicional musical,
por lo que esta disciplina no se reduce ex-
clusivamente a la música experimental o
al diseño sonoro, sino que constituye una
práctica que pretende explorar el sonido
como un fenómeno espacial, temporal y
tímbrico. No obstante, eso no quiere de-
cir que el arte sonoro prescinda en su to-
talidad de parámetros musicales, como la
tonalidad o el ritmo, mas bien incorpora
estas propiedades en un discurso creativo
que prioriza la exploración de las cualida-
des espectromorfológicas del sonido. Bajo
esta misma línea, para el compositor e in-
vestigador Martín Liut (2008) el nacimien-
to del arte sonoro parte de la evolución
del campo musical hacia nuevos límites
artísticos disciplinares, consecuente del
surgimiento de las vanguardias del siglo
1 El objeto sonoro y escucha reducida son dos conceptos
propuestos por Pierre Schaeffer (1966) que se enfocan en la
percepción del sonido como un elemento abstracto y desvincu-
lado lo más posible de su fuente de emisión y contexto. Tratando
así de centrar una propuesta creativa sonora en las cualidades
espectrales del sonido y no en la reglamentación musical.
2
que entendió como una evolución de la composición hacia la
exploración sonora y la incorporación de la relación ruido-
sonido en el ámbito musical.
3 Varèse acuño el concepto de sonido organizado como
una alternativa para etiquetar su trabajo, esto en lugar de
manipulación del sonido de las estructuras tradicionales de la
música (Vosper, s.f.).
XX y las nuevas experimentaciones musi-
evolución tecnológica, la reorganización de
la jerarquía de los parámetros sonoros
4
en
una composición musical o la búsqueda de
nuevos sistemas no tonales reglamentados.
De esta manera es que podemos con-
siderar que el término arte sonoro hasta
cierto punto es un concepto polivalente,
ya que, si bien desde sus antecedentes al
día de hoy ha desarrollado su propia línea
histórica, estética y disciplinar, sobresalen
diferentes formas de abordar una creación
de arte sonoro, cada una con caracterís-
conceptualización del sonido que suele ser
explorado como un fenómeno espacial, so-
cial y temporal. Particularmente el sonido
no solo es un vehículo de un lenguaje ar-
tístico, sino también un objeto que revela y
-
pa a través de la escucha y la percepción de
quienes son consientes de él.
Para Liut (2008) el arte sonoro implica
una “ecología auditiva” en la que las obras
construyen un diálogo con los entornos
naturales y urbanos, de manera que la ex-
materialidad y sus dinámicas sociales. Esto
guarda una relación con el paisaje sonoro y
la perspectiva original de Murray Schaefer
que, además de contemplar sus cualidades
fuentes sonoras o la calidad de escucha del
paisaje sonoro, deja de ser una elemental
en parte de una acción estética compleja
(que involucra más de un sentido) e inclu-
so política. Es por ello que podemos en-
tender la escucha como un mecanismo de
conciencia que es capaz de activar nuevas
experiencias sensoriales y colectivas.
4 Timbre, ritmo, altura, espacio y dinámica.
PRAGMA, Año 05, número 09, octubre 2026-marzo 2027, pp. 138-154
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ISSN: 3061-7464