SONIFICACIÓN COMO DESCOTIDIANIZACIÓN.
UNA PROPUESTA TEÓRICA PARA LA MANIPULACIÓN DEL MUNDO AUDIBLE
SONIFICATION AS DEFAMILIARIZATION. A THEORETICAL PROPOSAL FOR THE MANIPULATION OF THE AUDIBLE WORLD
José Omar Pérez Baños
Universidad Autónoma Metropolitana,
unidad Lerma
jo.perez@correo.ler.uam.mx
Hugo Solís García
Universidad Autónoma Metropolitana,
unidad Lerma
h.solis@correo.ler.uam.mx
Hasem Abisai Toscano Mendoza
Universidad Autónoma Metropolitana,
unidad Lerma
2223071272@correo.ler.uam.mx
PRAGMA, año 05, número 09, octubre 2026-marzo 2027, pp. 155-172
Fecha de recepción: 30-noviembre-2025
Fecha de aceptación: 30-enero-2026
156
Resumen
-
-

El objetivo del artículo es contribuir a la ampliación de esta práctica desplazando el
datomundo audible. Se argumen-

o dinámica de un conjunto de datos sino trastocar la estructura de la vida cotidiana,
descotidianzarla, en particular su carácter anticipatorio y autoevidente mediante la
manipulación del mundo audible con el propósito de hacer escuchar de nuevo. Para
-

objetividad-replicabilidad y presenta los términos de mundo de vida, mundo audible y
descotidianización como triada conceptual que articulan la propuesta. El texto se apoya

técnicas enfrentadas hasta el momento.
Palabras clave-
dos, soundscape_IR
Abstract



objective of the article is to contribute to the expansion of this practice by displacing


or dynamics of a dataset but to disrupt the structure of everyday life, to defamiliarize it,
particularly its anticipatory and self-evident character through the manipulation of the
audible world with the purpose of making us listen anew. To substantiate the proposal,
-
es the assumptions underlying the data-objectivity-replicability triad and presents the
terms of lifeworld, audible world, and defamiliarization as a conceptual triad that artic-
ulates the proposal. The text relies on examples to illustrate the work required by this

Keywords: audible world, defamiliarization, sonification, soundscape_IR, sound
separation
PRAGMA, Año 05, número 09, octubre 2026-marzo 2027, pp. 155-172
hps://pragma.buap.mx
ISSN: 3061-7464
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Pérez Baños, J. O.; Solís García, H.; Toscano Mendoza, H. A. SONIFICACIÓN COMO DESCOTIDIANIZACIÓN. UNA
PROPUESTA TEÓRICA PARA LA MANIPULACIÓN DEL MUNDO AUDIBLE
Introducción. Breve recorrido por una
metodología reciente
-
presentación visual de conjuntos de datos
      -

la concibe como forma de usar audio para
transmitir información: en su forma clásica,

no verbal para comunicar información (Ba-
rras, 1999). Se usa el sonido para represen-

(Dayé y de Campo, 2006). Esta exploración
excluye sonidos verbales (Vickers, 2020) y
se hace vinculando sistemáticamente datos
con propiedades del sonido (Sawe, Chafe, y
Treviño, 2020).
    
surgen preguntas relacionadas con su rea-
lización: ¿Quiénes pueden llevarla a cabo?
¿Es una cuestión técnica o artesanal? ¿Con
qué insumos trabaja y cómo los vincula en-
tre sí? ¿Qué herramientas se usan para vin-
cularlos? ¿Es una técnica, una herramienta
o una metodología? Y, por último, otra no

Si bien se piensa originalmente como
metodología de la ciencia, también es prac-


el diseño de experiencias inmersivas, hasta
el periodismo digital. Todas estas variantes
      -

surge en el marco de la ciencia o 
fuerte (por establecer criterios mensura-
bles y controlables para su realización y
evaluación propios de las ciencias natura-
les) y la que llevan a cabo las artes y otras

o su versión débil
 
fuerte)
1
.
Lo que aquí denominamos 
sociológica (a falta de un mejor nombre)
ocupa un lugar intermedio entre ambas
propuestas, pero para determinarlo con
-

lo que ponen en disputa. Esto no se hará a
partir de una revisión exhaustiva de la lite-
ratura, sino del análisis crítico de tres as-

objetividad, la replicabilidad y el dato.
      
marco de la ciencia como una búsqueda no
visual de comunicar “algo”, este diálogo se

     
nos permite obtener —o no— del mundo.
Usualmente, cuando se habla del oído,
escucha o auralidad (como área de estudio
que articula sonido, percepción y subjetivi-
dad), se hace con el propósito de denunciar
el dominio de la vista en occidente (Ken-
drick, 2017).
Desde un punto estrictamente biológico
varias características lo hacen el candidato
ideal para competir la hegemonía de la vis-
ta y superar un supuesto oculocentrismo ca-
racterístico de occidente: suele destacarse
por su mayor rapidez para ubicarnos en el
espacio, pues el sonido estimula de forma
rápida y directa las estructuras de la au-
dición, a diferencia del estímulo luminoso
que necesita activar un pigmento sensitivo
antes de que la membrana pueda reaccio-
nar (Manley, 2017: 25); además, tiene la
1 La diferencia se establece con respecto a la importancia
-
truir un campo (Bourdieu, 2008) dentro del cual se inserta
la presente propuesta.
158
capacidad de percibir frecuencias de ondas
bajas, fundamental para el desarrollo de la
comunicación, el procesamiento de señales
Masterton, Heffner, y Ravizza,
1969: 974).
Junto a la vista, son los sentidos más va-
lorados en la jerarquía sensorial construida
por Occidente. Sin embargo, lo hacen de
una manera antitética. Entender en sus lí-
neas generales el motivo de esta antítesis
es fundamental para comprender las de-
     

que señalar es que su valoración es el resul-

la visualidad con principios como los de au-
tonomía, verdad y distancia crítica, y al oído
con apertura, exposición y falta de control.
Esto se traducirá en rendimientos diferen-
      
vista queda vinculada a propiedades que
remiten al mundo exterior (distancia, ob-
jetividad, perspectiva y control (Kendrick,
2017, 11-12).
Sirva lo anterior como contexto de des-
cubrimiento -
sionar los propósitos y tareas que se propo-
     
      
por como percibe, sino por lo que percibe.


una sencilla razón: se elabora a partir de
criterios claros de construcción, reproduci-
bilidad y evaluación en el marco de la prác-
    

is the use of nonspeech audio to con-
-
     
relations into perceived relations in an
acoustic signal for the purposes of facili-
tating communication or interpretation
(Hermann, 2008).
    
cualquier técnica que utilice datos como
entrada y genere señales sonoras (aun-
que eventualmente solo en respuesta a
excitaciones o disparadores adicionales),
siempre y cuando cumpla con ciertos re-
quisitos esenciales. En primer lugar, el so-

propiedades y relaciones presentes en los
datos de entrada, estableciendo un vínculo
    
y su representación auditiva. Además, la
transformación debe ser completamente
sistemática, lo que implica contar con una
     -
ciones y los datos afectan los cambios en el
sonido, garantizando así una relación lógica
y coherente entre ambos elementos.
Otro requisito fundamental es la repro-
ducibilidad: cuando se emplean los mismos
datos y condiciones de interacción, el re-
sultado sonoro debe ser estructuralmente
idéntico, permitiendo así la consistencia en
la interpretación.
Finalmente, el sistema debe poder utili-
zarse intencionalmente con diferentes con-
juntos de datos y también aplicarse repeti-
damente con los mismos datos, asegurando
-
tos de aplicación (Hermann, 2008, cursivas
añadidas).
En su elaboración, el mapeo (representa-
ción de cambios en un conjunto de valores
mediante parámetros acústicos o mapping),
juega un papel central en su constitución
como metodología de la ciencia: este ge-
nera una representación sistemática de in-
formación (Dubus y Bresin, 2013). Aquí la
PRAGMA, Año 05, número 09, octubre 2026-marzo 2027, pp. 155-172
hps://pragma.buap.mx
ISSN: 3061-7464
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    
en su diseño y éxito pues es responsable de
establecer la relación entre datos y sonido
de manera lógica, consistente y reproduci-
ble (Bukvic, 2019; Hermann, 2008).
    
complementar la información representa-
da visualmente (Hermann, 2008), superar
los límites de lo visual (Rodríguez Mateos y
Tapia López, 2023
la escucha (Dayé y de Campo, 2006); contar
con otros medios de representar al mundo,
pues ¿qué tan indispensable es la vista para
conocerlo? (Gershon et al., 1994); generar
estrategias comunicativas para datos sen-
sibles o contribuir a la accesibilidad de las

Sin embargo, no todos los trabajos que
vinculan datos con propiedades sonoras
   aun
cuando existe un trabajo sistemático de ma-
peo: su musicalización, la sonorización de
un evento cotidiano, la construcción de una
instalación que replique la vida cotidiana;
la grabación de la acústica del mundo real,
o el live coding, por ejemplo, suelen tener
un propósito estético, expresivo, donde la
composición, y no las relaciones controla-
das datos y sonidos, es la que fundamenta
su puesta en marcha.
     
-
gico sobre el mapeo, de tal forma que el pro-

marco de la estructura misma de los datos.
Sin embargo, esto enfrenta dos obstáculos,
relacionados con (1) las diferencias percep-
tivas entre la vista y el oído y (2) la expe-
riencia subjetiva del sonido. El primero de
ellos tiene que ver con la precisión auditiva;
esta es menor en dimensiones como la dis-
criminación de frecuencia (pitch) o resolu-
ción espacial, donde el ángulo audible míni-
mo (1-2 grados) contrasta con la precisión
visual de 1-2 minutos de arco (Neuhoff,
2019: 1)
2
. El segundo tiene que ver con las
interpretaciones subjetivas de mapeos au-
ditivos; la polaridad de atributos —de nue-
vo el pitch—   -
tre individuos, incluso entre personas con
oído musical entrenado. Estas diferencias
se agravan por interacciones perceptuales
entre parámetros auditivos (cambios en el
volumen afectan la percepción de pitch),
generando distorsiones en la representa-
ción de datos multidimensionales (Neuhoff,
2019: 2).
     
se atienden estableciendo más controles:
-
cepción de como el pitch; limitar el uso de
dimensiones temporales como el ritmo o la
secuencia, o trabajar eventos sonoros eco-
lógicos para aprovechar las ventajas de la

con audiencias objetivo.

     blanda por

ni le preocupa el control metodológico y le-
jos de aspirar a la reproducibilidad, se in-
clina por la composición y el trabajo con la
dimensión subjetiva que la versión ”fuerte”
busca controlar.
Por otra parte, los usos artísticos de la

que los destinatarios del ejercicio interven-
2
Aquí se aprecian matices en a valoración del oído como
medio de conocimiento: mientras en la biología evolutiva se
destacan funciones de geolocalización centrales para con-

poco precisa. Vale la pena preguntarse por el vínculo entre la
precisión y el ideal de objetividad como criterio para evaluar
una herramienta de conocimiento.
Pérez Baños, J. O.; Solís García, H.; Toscano Mendoza, H. A. SONIFICACIÓN COMO DESCOTIDIANIZACIÓN. UNA
PROPUESTA TEÓRICA PARA LA MANIPULACIÓN DEL MUNDO AUDIBLE
160
      -
ción blanda el experto deja de ser el crea-
dor exclusivo para volverse un arquitecto
de posibilidades (Seiça, Roque, Martins, y
Cardoso, 2023). Estas propuestas buscan
estimular la experiencia del usuario, ex-
periencias emocionales y estimular su cu-
riosidad sobre algún tema, convirtiéndose
así en una herramienta pedagógica y de

Pero estas propuestas también presen-
-
tación de los músicos en su construcción la
más notable. Esto es problemático no por
su participación, pues se trata de un tra-
bajo interdisciplinario, sino porque orien-
tan su trabajo asumiendo que sus oyentes
poseen el mismo entrenamiento auditivo
(Neuhoff, 2019).
Los criterios de objetividad y replicabi-
lidad —como controles de la subjetividad
de la escucha—, así como el dato como
materia de trabajo, son presupuestos
    
 
diferencias epistemológicas. Esta conver-
gencia revela una limitación fundamental:

como un proceso que parte de datos dis-
cretos y los transforma mediante mapeo
sistemático, sin cuestionar si este supues-
to es adecuado para abordar fenómenos
emergentes como la sociedad.
Su lectura crítica, consideramos, hace
 
allá de la ciencia y las artes: una propuesta
-
nes previas, sino que los replantee desde
otro punto de partida —el mundo audi-
ble—, para responder a preguntas distin-
tas: no cómo representar datos, sino cómo
descotidianizar la experiencia cotidiana.
El apartado siguiente presenta los ar-
gumentos en torno a estos presupuestos
en el orden siguiente: primero se analizan
los conceptos de objetividad y replicabili-
dad para desvelar sus supuestos; luego se
examina el dato, en particular su relación
con el conocimiento y el mundo. Este or-
den responde a una razón metodológica:
discutir el vínculo entre dato y objetividad
permite incorporar el paisaje sonoro, en su
dimensión ecológica, como variable objeti-
va que articula la experiencia del sonido.
Consideraciones sociológicas sobre la
objetividad, la reproducibilidad y el dato
-
 -
ción como un campo: un espacio social
estructurado por lógicas específicas que
regulan las acciones y las interacciones
donde se disputa quiénes, con qué herra-
mientas y cómo (Bourdieu, 2003) se va
a sonificar. Este campo se organiza alre-
dedor de la subjetividad en dos defini-
ciones contrapuestas que establecen los
límites de lo que puede considerarse “so-
nificación”: la definición fuerte, que prio-
riza el control metodológico y la objetivi-
dad científica, y la definición blanda, que
abre espacio a la subjetividad estética y
la experiencia del usuario. Mientras la
primera busca controlarla mediante ma-
peos sistemáticos y algoritmos replica-
bles, la última la incorpora como dimen-
sión constitutiva del proceso.
No obstante, ambas perspectivas com-
parten un fundamento común: el dato como
materia prima y el mapeo como técnica
central. Esta similitud revela que, más allá
de sus diferencias, comparten supuestos
ontológicos y epistemológicos con respec-
to al oído.
PRAGMA, Año 05, número 09, octubre 2026-marzo 2027, pp. 155-172
hps://pragma.buap.mx
ISSN: 3061-7464
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     
como campo, se abre la posibilidad de pro-
poner una suerte de tercera vía —la soni-
— que, sin rechazar los

sus fundamentos metodológicos al despla-
zar el dato por el mundo audible como ma-
teria prima.
Las consideraciones que a continuación se
presentan permiten plantear otra forma de
-
tividad como horizonte de conocimiento, la
reproducibilidad como problema metodoló-
gico y el dato como problema epistemológico.
Sobre la objetividad. Comenzamos la ex-
posición de los argumentos que permiten
plantear una propuesta sociológica de so-
-
  -

razón: la subjetividad que busca controlar
el mapeo es también un problema en la
comprensión del mundo social. Es también
la razón de que se discuta la posibilidad de
que las ciencias sociales puedan aspirar a
la objetividad.
Una de las principales críticas que se
hacen a las ciencias sociales (historiogra-

      
      
plantea para tal objetivo. Ya sea porque la
sociedad es demasiado compleja, porque
generalizaciones sobre las fuerzas históri-
cas carecen de validez universal, porque de-
pende demasiado del método comprensivo
o porque no se pueden hacer experimentos
controlables, las ciencias sociales tienen ne-
gado el estatuto de ciencia (Popper, 2010)

sentido fuerte.
Lejos de representar un obstáculo a su
-
cial moviliza recursos intelectuales como la
distinción conceptual entre juicios de valor
y juicios de hecho (Weber, 2012) para ela-
borar un estudio objetivo del mundo social
mediante una sociología comprensiva, en-
tendida como “ciencia que pretende com-
prender, interpretándola, la acción social,
para de esta manera explicarla causalmente
en su desarrollo y efectos” (Weber, 1984: 5).
Lejos de implicar una actividad psicoló-

o de rechazar la subjetividad para subsumir
su acto a leyes, la sociología comprensiva
parte de una postura semejante a la que asu-
me Hermann (2008) frente a la dimensión
subjetiva de la escucha: esta es inevitable.
-
vidad reconoce que esta es el fundamento
de nuestra experiencia del mundo, el punto
desde la cual la observamos (o mejor aún,
la escuchamos). La sociología comprensiva
toma por objeto los juicios de valor, esta di-
mensión subjetiva de nuestra experiencia
que orienta nuestras acciones, pero no para
explicarla a partir de la empatía, sino de jui-
cios de hecho y tipos ideales que permiten
establecer causalidad en nuestros actos
3
.
A diferencia de la ciencia, cuyo objetivo
es la elaboración de enunciados transcul-
turales sobre el mundo que estudian, disci-
plinas como la sociología formulan genera-
lizaciones como medio para comprenderla

3
El tipo ideal es una construcción conceptual que agrupa
las características ideales





nos permite ealuar qué tanto se acerca o aleja de ella y pre-
guntarnos por qué. (Farfán, 2009; Weber 2012).
Pérez Baños, J. O.; Solís García, H.; Toscano Mendoza, H. A. SONIFICACIÓN COMO DESCOTIDIANIZACIÓN. UNA
PROPUESTA TEÓRICA PARA LA MANIPULACIÓN DEL MUNDO AUDIBLE
162
Las generalizaciones sirven para estable-
cer causas probables de que algo suceda:
¿por qué hubo revolución en Rusia, en Es-
tados Unidos y México? ¿en qué se diferen-
cian? ¿por qué la gente vota a la derecha o
a la izquierda? ¿por qué en algunos países
se aprueba el aborto? ¿Por qué el César o
Napoleón actuaron así y no de otra forma?
¿por qué algunos académicos temen al uso
de la I.A. mientras otros la celebran?
¿Por qué hablar de causas probables y no
de las causas de un fenómeno? La respues-
ta toma a los juicios de valor como punto de

tanto seres sociales, también enfocan el mun-
do a partir de sus juicios de valor, determinan
a partir de estos lo que consideran importan-
te estudiar. Lo anterior es una condición del
conocimiento, no una limitante: toda explica-
ción sobre algún acontecimiento del mundo
nunca agotará las variables elegidas para ex-
plicarlo y ello se debe a que no captamos la
totalidad del mundo, solo aquello en lo que
nos enfocamos.
Todas las preguntas que se hacen bajo este
paradigma remiten a ejercicios comparativos
por una sencilla razón: la comparación permi-
te conocer los aspectos generales de un fenó-
meno, las características que comparten con
independencia de donde ocurran, así como
los aspectos que tienen en común. Los casos
empíricos, al ser estudiados exhaustivamen-

subestimados en la cultura y las instituciones
(Becker, 2019). La comparación, apoyándose
en la generalización permite imputar causali-
dades probables en fenómenos poco o nada
estudiados.
La objetividad en el plano de las ciencias
sociales plantea el problema en su dimen-
sión metodológica: no hay nada en los obje-

implementación de un método u otro; no hay
ámbitos del mundo más objetivos que otros
(Bourdieu, 2008).
Toda aproximación al mundo está me-
diada por nuestros juicios de valor. Son es-
tos, como en el caso de los sonidos, lo que
hay que controlar metodológicamente (We-
ber, 2012).
Hasta este punto no hay diferencias pro-
pias de las ciencias que impida pensar en

Corresponde hablar de la replicabilidad

Sobre la replicabilidad. La centralidad

-
co entre datos y sonidos. Esto asegura que
(1) la representación auditiva no dependa
de factores externos como los sesgos del di-
señador y (2) una consistencia estadística
-
-
ción (Hermann, 2008).
Dado que objetividad, dato y replica-
bilidad se encuentran estrechamente re-
     
en alguno de estos elementos supone una
transformación de lo que se puede repli-
car
4
. Recordemos que la replicabilidad exi-
     
4 Hans Radder propone tres tipos de reproducibilidad

prueba y se consolida. El primero es la reproducibilidad de
la realización material, que consiste en repetir los mismos
repro-
, es decir, cuando
se mantiene constante la hipótesis o el marco conceptual que
guía el experimento, pero se varía la realización material. Por
último, está la replicabilidad propiamente dicha, que ocurre
cuando procedimientos experimentales diferentes logran
producir el mismo resultado empírico . Estos tres niveles
ofrecen una forma matizada de pensar no solo en “repetir”
un estudio, sino en cómo y por qué las repeticiones pueden

aspectos prácticos como los conceptuales que intervienen en
el conocimiento (Fidler y Wilcox, 2018).
PRAGMA, Año 05, número 09, octubre 2026-marzo 2027, pp. 155-172
hps://pragma.buap.mx
ISSN: 3061-7464
163
implica reproducibilidad de la realización
material, de la transformación algorítmica
de datos a sonido, dadas idénticas condi-
ciones iniciales. No se trata de replicar un
fenómeno natural, sino de garantizar la es-
tabilidad del proceso técnico como condi-

Se trata de una reproducibilidad computa-
cional (Fidler y Wilcox, 2018).
La comprensión explicativa de la socio-
logía enmarca su demanda de objetividad
en el plano de la reproducibilidad teórica:
no se trata de la repetición de un evento
histórico —algo que, como ya vimos, se
-
cas—, sino de la operación intersubjetiva
de imputación causal. Lo que en el plano

algoritmo, en la sociología se consigue me-
diante una construcción típico ideal que
permite formular explicaciones causales
(Farfán, 2009). Mediante el tipo ideal el
sociólogo puede imputar causas objetivas,
probables, a un acto sin caer en psicologis-
mos (ver apartado anterior).
Si aceptamos que hay coincidencias en-
-
tamiento de la subjetividad no habría mo-
tivo para desarrollar una propuesta más

el campo que articula. Sin embargo, la con-
tribución se encuentra en el plano en que

el dato. La   toma
distancia del dato como su materia prima.
Sobre el dato.   -
ción fuerte (Hermann, 2008), el dato es

el otro está en el sonido y sus propiedades.
La información que logra comunicar una
     -
miento objetivo depende del vínculo que
se establezca entre ambos.
Incluso en su , los da-
tos siguen siendo centrales para su elabo-
ración. Su presencia en ambas formas de
      
fundamento no cuestionado, el acuerdo
común, en torno al cual se organizan am-
bas aproximaciones, el elemento que uni-
campo
establece quien entra al mismo.
El dato es una entidad discreta, bien
delimitada, que puede agruparse y com-
binarse con otro conjunto de datos. Canti-
dad, magnitud, consistencia, distribución,
temporalidad, si son categóricas (nomi-
nales u ordinales) son algunas de las pro-
piedades que les caracteriza; sobre estas
se establece el vínculo con determinadas
propiedades del sonido, el mapeo propia-
mente dicho y la capacidad de replicarlo.
       
      
como materia prima puede hacer pensar
que esta es obvia. Sin embargo, dista de
ser inevitable (Malik, 2020: 2). El traba-
jo con datos se asocia a una determinada
     
métodos y sus técnicas y prioriza una de-
terminada representación del mundo.
El uso de datos supone que el mundo es

vez, sostiene el supuesto de que la genera-
lización es la forma adecuada de explicar el
mundo porque las variables se mantienen
idénticas con independencia del contexto
o de su interacción con otras variables: el
mundo es la agregación de datos, o de indi-
viduos, no la organización que emerge de
su relación
5
-
5 Esto tiene implicaciones para la replicabilidad en la
ciencia. Más adelante se abordarán cuando se presente la

Pérez Baños, J. O.; Solís García, H.; Toscano Mendoza, H. A. SONIFICACIÓN COMO DESCOTIDIANIZACIÓN. UNA
PROPUESTA TEÓRICA PARA LA MANIPULACIÓN DEL MUNDO AUDIBLE
164

sino hacerlo bajo una ontología que niega
su carácter emergente y simbólico (Malik,
2020). Pensar el paisaje sonoro no como
mundo audible sino como datos sociales
(Dayé y de Campo, 2006) que garantizan la
objetividad del ejercicio deja de lado la di-
mensión simbólica; esta pérdida de signi-


en cómo se aborda lo social (su ontología).
Al priorizar el enfoque cuantitativo se
  -

de una descripción débil
6
del fenómeno.
En el plano sociológico el género o la
raza ilustran las limitaciones de concebir
procesos sociales como agregados de da-
tos discretos: se asume que el racismo es
una variable discreta producto de la irra-
cionalidad, pero pasa por alto su relación
con la clase, el nivel educativo, el lugar de
residencia, etcétera. (Malik, 2020: 16). Lo
anterior no solo deslegitima la experien-

que se desvían de la norma estadística
pues lo que interesa al trabajo con datos
es la estandarización y la generalización.
Explicar el mundo social requiere inter-
venciones teóricas más allá de las correla-
ciones (Woodward, 2003, citado en Malik,
2020: 21).
Por último, los vínculos entre variables
no son evidentes, sino el producto de es-
quemas culturales, juicios de valor, que
asocian unas variables con otras: la segre-
gación racial en el ámbito laboral no es un
fenómeno universal ni con implicaciones
morales per se, sino que emerge de rela-
ciones entre grupos étnicos y formas de
6 Thin description, en oposición a la descripción densa
propuesta por Clifford Geertz (Malik, 2020: 7)
organización burocrática. Lo anterior in-
vita a preguntarnos por los supuestos que
orientan los criterios de cualquier ejerci-
cio de mapeo.
Hasta el momento hemos hablado de la
raza como ejemplo límite del dato y su uso
para la explicación de lo social. En lo que

al plano de los sonidos.
Consideraciones mínimas para una

No es el dato la materia prima de la soni-
 sino el mundo audible.
Así como el paisaje sonoro no es la suma
de sonidos discretos (Krause, 2008) y la
sociedad no es la suma de los individuos
(Durkheim, 1997) el mundo audible es el
entorno sonoro cotidiano: patrones tem-
     
práctico para los individuos (Noble, 1983:
326) no coros informales (Blume, 2016) de
voces discretas que se trasponen unos con
otros. No es un mundo que se agote me-
    
del sonido y, en consecuencia, tampoco
uno que pueda ser segmentado en datos.
Este mundo es monitoreado de manera in-
tencional por el perceptor activo. El audi-
ble world no es algo que se oiga de manera
pasiva, sino que es escuchado de forma in-
tencional o actos de escucha (Noble, 1983).
Ambos son fenómenos que emergen de la
interacción entre sus elementos y por ello
algo que posee propiedades distintivas.
Este es el supuesto frente al cual el dato
    
sociológica; ni siquiera bajo la forma de
“datos sociales” (Dayé y de Campo, 2006)
se resuelve el problema, pues siguen con-
cibiendo lo social como cúmulo de pro-
piedades discretas, pero ahora relativos
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a fenómenos producidos en sociedad. Lo

que su materia prima también posea pro-
piedades emergentes: el ya referido paisa-
je sonoro como mundo audible cumple esas
características.
Para explorar sus posibilidades se pre-
cisan dos desplazamientos teórico-meto-
     

       -
cación por los paisajes sonoros. Este des-
plazamiento implica a su vez una decisión
teórica donde el paisaje sonoro es conce-
bido como parte mundo de vida (Schütz,
2009), como mundo audible y (2) despla-
zar el mapeo como técnica por la ecualiza-
ción de paisajes sonoros.
-
vias sobre los principios que orientan la
     
aparejadas otras decisiones en el plano me-
todológico: la elección de una herramienta
deja de ser una decisión técnica para con-
vertirse en una de índole epistemológica.
Del dato al mundo (audible) de la vida
El mundo de vida representa lo opuesto,
tanto epistemológica como ontológica-
mente, al dato; es el ámbito en el que los
seres humanos actúan de forma pragmá-
tica y autoevidente. No es un conjunto
de propiedades discretas, sino unidad
de significado, un fenómeno emergen-
te. En la vida cotidiana no nos cuestio-
namos por la organización del mundo,
el funcionamiento de las instituciones
o las acciones de otros, sino que lo da-
mos por sentado: así es. En este mundo
nos orientamos mediante tipificaciones,
esquemas de clasificación que son pro-
ducto de experiencias de nuestros ante-
pasados y se materializan en lenguaje y
“conocimiento a mano”.
   
para desenvolvernos en el mundo de vida:

situaciones según categorías que forman
parte de nuestro acervo de conocimiento.
Entre sí, las  dan forma y
sentido al mundo. Estos esquemas operan
en la actitud natural y hacen posible la ac-
ción pragmática sobre el mundo sin pre-
guntarnos por qué o para qué lo hacemos,
pues hay ámbitos que no requieren de ex-
plicación (Schütz, 2009).
Dentro de este mundo, el papel del soni-
do es fundamental para su comprensión en
tanto vehículo del lenguaje hablado. ¿Por qué
no pensar que el paisaje sonoro, incluso en

      -
ral? Estaríamos hablando del mundo audible
(Noble, 1983), esto es, la dimensión sonora
  -
 
    
     
sirenas de autos).
En este mundo, la escucha es una ac-
ción orientada al mundo de la vida
7
donde
las  (hablar en voz baja como
señal de tristeza o discreción) y la inter-
subjetividad (priorizar que se oye o escu-
cha en una conversación) juegan un papel
fundamental la actitud natural que orienta
nuestra cotidianidad. El individuo de este
mundo de vida es un un perceptor activo
(active perciever) que asume el mundo au-
dible como algo natural y evidente (Noble,
1983).
7
Esta acción puede ser intencionada, atenta (listening)
o pasiva (hearing) (Noble, 1983).
Pérez Baños, J. O.; Solís García, H.; Toscano Mendoza, H. A. SONIFICACIÓN COMO DESCOTIDIANIZACIÓN. UNA
PROPUESTA TEÓRICA PARA LA MANIPULACIÓN DEL MUNDO AUDIBLE
166
Del mapeo a la ecualización
En términos de las características que debe
-
ca, el mapeo es condición de posibilidad
de la reproducibilidad y esta de la objetivi-
dad. La subjetividad se conjura, entonces,
a partir de un conjunto de datos mapeados
claramente: a la manera de un experimen-
to de laboratorio, esto se hace mediante
-
cadas que hacen posible que se reproduz-
ca el ejercicio. La objetividad entonces se

como lo opuesto a decisiones arbitrarias –
como lo puede ser la composición musical.
¿Resulta viable el mapeo para sonificar
el mundo audible
información puede representarse numéri-
camente, no hay nada en un paisaje sonoro
que impida seccionarlo en datos. Pero no
       
característica distintiva de una -
ción sociológica es el desplazamiento del
dato en favor del mundo audible como uni-
dad de sentido.
La tarea que sustituiría al mapeo sería
una ecualización metodológica. En este
contexto, la ecualización no debe enten-
derse solo como una técnica de postpro-
ducción de audio, sino como una estrategia

paisaje sonoro preservando su integridad
     
mapeo, que segmenta el mundo audible en
datos discretos para asociarlos a propie-
dades del sonido (ontología del dato), la
ecualización opera sobre el paisaje sonoro
como unidad de sentido emergente (onto-
logía del mundo de vida). Lo que importa
-
    
relación y hacer perceptibles sonidos que
normalmente permanecen como trasfon-
do no problemático de nuestra cotidiani-

Figura 1. Conversación en el comedor de la UAM Lerma, grabada
el 27 de noviembre de 2025. Detalle de espectrograma elaborado
con Spectrum Analyzer (https://academo.org/demos/spectrum-
analyzer/)
-
   
sistemáticamente en aras de su replicabili-
dad, la que aquí se propone involucra tanto
al experto (antropólogo, sociólogo, diseña-
dor) como a las personas que habitan el
-
ción del primero, sino una manipulación
de un mundo ya interpretado por quienes
la habitan.
Lejos de representar una renuncia a
la objetividad, una  -
ca representa el medio para llegar a ella:
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la objetividad no es algo que establece el
diseñador a priori, sino el resultado de la
comprensión del sentido que dan los indi-
viduos al mundo audible y a la estructura
del mundo de vida que habitan de forma no
problemática. La tarea del sociólogo que
 
problemáticas del mundo audible.
Cómo develar algo que pasa inadver-
tido (porque se vive como autoevidente)
es la tarea en la que busca auxiliar esta
sonificación
8
.

fundamentos antropológicos y meto-
dológicos
El mundo audible representa una contri-
bución mayúscula al presente proyecto en
términos de un trabajo interdisciplinario
para dar cuenta del papel que juegan los
sonidos en la construcción cotidiana de la
-
bidor activo” (Noble, 1983) se adhiere una
comprensión dicotómica de este sentido
que se resuelve mediante una relación ac-
tiva con aquél.
Si, en efecto, el paisaje sonoro forma
parte constitutiva del mundo de vida, en
tanto mundo audible, la escucha entonces
funciona de manera no problemática –esto
es, no siempre estamos poniendo atención
con el oído. Esto se debe a que la estruc-
tura de la vida cotidiana se construye so-
bre , anticipaciones sobre un
mundo rutinizado. Dentro de este no es
necesario estar escuchando todo el tiempo;
basta con que escuchemos de memoria lo
que suena en una franja de ese mundo au-
dible para saber cómo habitarlo. Para cla-
8 Igualmente importante es señalar que la objetividad
no tiene que ver con las fuentes que componen el paisaje so-
noro que hace posible ese mundo audible, sino con la actitud
natural, con la cotidianidad, que hace posible.

de memoria”, vale la pena retomar una co-
municación personal de Pauline Oliveros:
En realidad, no es la atención lo más
importante, ya que nunca actúa sola.
Haz simplemente el experimento de
seguir un sonido, cualquiera, hasta que
-
dose a uno de los sonidos ambientales
que se escuchaban en la terraza del
     -
do ya casi no se oye –me explicó– hay
un punto en el que empieza a actuar la
memoria, y no sabes si lo que estás es-
cuchando en realidad es el sonido en su
apagarse o su recuerdo, que tu mente
reproduce (García Quiñones, 2011: 12)
Lo anterior permite pasar de la pregun-
ta por todo lo que escuchamos en nues-
tra vida cotidiana, asumiendo que el oído
es un órgano siempre abierto al mundo
(Simmel, 2003) a preguntarnos qué y por
qué dejamos de escuchar dada la actitud no
problemática con que habitamos el mundo
audible, a su estructura anticipatoria: ¿qué
papel juega el mundo audible en nuestro
sentido de cotidianidad? Esta pregunta
nos enfrenta a la tarea metodológica pro-

¿Cómo hacer de algo cotidiano algo
completamente extraño?
La descotidianización consiste en romper
con la rutina y el sentido de normalidad de
la vida cotidiana para revelar los elemen-
tos constitutivos de la realidad social. Es
un proceso metodológico y existencial me-
    -
-
tinaria de la vida social para hacer visible la
conciencia práctica de los agentes estudia-
dos. Es una práctica posible gracias a que
Pérez Baños, J. O.; Solís García, H.; Toscano Mendoza, H. A. SONIFICACIÓN COMO DESCOTIDIANIZACIÓN. UNA
PROPUESTA TEÓRICA PARA LA MANIPULACIÓN DEL MUNDO AUDIBLE
168
el investigador no comparte la conciencia
práctica de las personas con quienes tra-
baja, permitiéndole romper las rutinas y
evidenciar que lo que es natural, obvio o
lógico para los nativos en su mundo, no lo
es necesariamente desde una perspectiva
extranjera (Lins Ribeiro, 1998).
Para el nativo, la descotidianización re-
presenta una pérdida del sentido común,
implica enfrentarse a algo sin sentido, ex-
perimentar asombro, incertidumbre, con-
      
profunda despersonalización” (
2006: 68). Toda ruptura con lo cotidiano
implica ruptura con las expectativas y tipi-

Aunque el mundo audible se monitorea
de manera activa en la vida cotidiana, esto

claros los fundamentos de esa conciencia
práctica que orienta sus actos de escucha.
La escucha cotidiana opera en una actitud
natural donde los sonidos son percibidos
 
su función en la estructura social: están
ahí. El percibidor activo se mueve por el
   
-
do de las sirenas, los relojes o las alarmas)
que le permiten actuar de forma pragmáti-

orientan su experiencia auditiva.
La   aprovecha
esta condición para manipular delibera-
damente el mundo audible y trastocar su
carácter autoevidente y anticipatorio.
Para operacionalizar esto, el experi-
mento auditivo propuesto consiste en
una intervención sobre un espacio ar-
quitectónico cotidiano: comedor univer-
sitario de la Universidad Autónoma Me-
tropolitana, Lerma.
Siguiendo la metodología de separación
de sonidos      
los componentes del paisaje (conversacio-
nes, maquinaria, pasos). El experimento no
mide niveles de decibeles (dato), sino que al-
tera las proporciones de estos elementos (ej.
aumentar la reverberación de los pasos para
hacerlos ominosos, o aislar las voces para ha-
cerlas ininteligibles). El objetivo no es mos-
trar «cuánto ruido hay», sino revelar cómo
la cotidianidad del espacio se vuelve extraña
(descotidianización), permitiendo observar
cómo la estructura acústica regula el com-
portamiento sin ser notada.
La ecualización, en este sentido, no es
un proceso técnico aislado, sino una es-
trategia para hacer visible lo que habitual-
mente permanece oculto: las estructuras
sociales normalizadas que se expresan a
través del mundo audible.
Al alterar la proporción de estos ele-
    
audible que no se corresponde con las ex-
pectativas sonoras habituales, generando
esa descotidianización y un extrañamiento
frente a un entorno antes no problemático.
    
soluciones provisionales.
     -
ciológica enfrenta un obstáculo técnico
significativo relacionado con la herra-
mienta soundscape_IR (Sun et al., 2022),
cuyo propósito es separar fuentes sono-
ras en paisajes complejos manteniendo
su integridad ecológica. Aunque esta he-
rramienta representa una solución ideal
para preservar las relaciones espaciales
y temporales dentro del mundo audi-
ble, su disponibilidad actual es limitada,
lo que impide su aplicación directa en
nuestro proyecto.
PRAGMA, Año 05, número 09, octubre 2026-marzo 2027, pp. 155-172
hps://pragma.buap.mx
ISSN: 3061-7464
169
La creación de una alternativa funcional
en Python requeriría un nivel de especiali-
zación técnica y recursos computacionales
que escapan a los alcances de la propuesta

técnicas, existe una tensión conceptual
inherente: cualquier intento de separar
fuentes sonoras, incluso con las mejores
herramientas disponibles, corre el riesgo
de fragmentar el paisaje sonoro, contra-
diciendo precisamente el principio fun-
damental de que el mundo audible debe
concebirse como una unidad de sentido
emergente y no como un agregado de so-
nidos discretos.
Ante esta situación, proponemos una
solución “artesanal” que, si bien no re-
-
cos, es consistente con el marco teórico
de la  . Esta solu-
ción consiste en maquetar manualmente
el paisaje sonoro mediante la grabación
-
lacional. En lugar de depender de algorit-
mos avanzados para separar fuentes, se
procede a: grabar cada componente del
paisaje sonoro en su contexto ecológico
mediante múltiples micrófonos direccio-
nales; mantener las relaciones espacia-
les y temporales entre fuentes durante el
proceso de maquetación y validar inter-
subjetivamente las manipulaciones para
asegurar que no distorsionen el sentido
compartido del mundo audible.
Reconocemos que esta estrategia “ar-

opera a partir de supuestos teóricos no
comprobados. Aunque el marco concep-
tual propone que la manipulación delibe-
rada del mundo audible puede lograr la
descotidianización del mundo audible, esta
hipótesis requiere validación empírica. La
maquetación manual del paisaje sonoro,
aunque imperfecta, permite iniciar este
proceso de validación sin comprometer
los principios teóricos fundamentales.
Es importante no olvidar que esta solu-
ción provisional no es un sustituto de he-
rramientas como soundscape_IR, sino una
estrategia intermedia que permite avanzar
en la investigación mientras se preserva la
coherencia teórica del proyecto.
Al adoptar esta aproximación, reco-
    
no es solo un problema técnico, sino una
práctica metodológica fundamentada cuyo
objetivo es la descotidianización del mun-
do audible.

    
este artículo constituye un enfoque teórico
preliminar que busca expandir la práctica

fuerte y blanda, hacia una metodología ca-
paz de descotidianizar el mundo audible.
Como propuesta teórica, su aporte radica
-
dato
por el mundo audible como materia prima,
y el mapeo por la ecualización como estra-
tegia para preservar la integridad ecológi-
ca del paisaje sonoro.
La propuesta reconoce que el mundo
audible constituye una dimensión funda-
mental del mundo de vida, estructurada
   
que normalizan nuestra experiencia coti-
diana. Al manipular deliberadamente este
mundo audible, la 
supone una ruptura con la naturalización
de lo cotidiano, generando aquella descoti-
dianización que permite escuchar de nue-
vo las estructuras sociales normalizadas.
Pérez Baños, J. O.; Solís García, H.; Toscano Mendoza, H. A. SONIFICACIÓN COMO DESCOTIDIANIZACIÓN. UNA
PROPUESTA TEÓRICA PARA LA MANIPULACIÓN DEL MUNDO AUDIBLE
170
Es importante reconocer que, en su fase
actual, esta propuesta opera a partir de
supuestos teóricos que requieren valida-
ción empírica. La imposibilidad de imple-
mentar herramientas técnicas avanzadas
como soundscape_IR impone la necesidad
de adoptar soluciones artesanales para
la manipulación del paisaje sonoro. Estas
soluciones, aunque imperfectas, permiten
avanzar en la investigación sin comprome-
ter los principios teóricos fundamentales.
El experimento aquí descrito no busca
la replicabilidad computacional del so-
nido, sino del extrañamiento.  -
ción sociológica no es una técnica, sino una
práctica metodológica fundamentada. Su
validez dependerá de futuras investiga-
ciones que evidencien empíricamente —o
no— su capacidad para transformar la es-
cucha cotidiana y hacer visible lo que ha-
bitualmente permanece en el fondo de la
conciencia social.

    
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ISSN: 3061-7464
CINTILLO LEGAL
PRAGMA, año 05, no. 09, octubre 2026–marzo 2027, es una publicación periódica semestral editada por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, con domicilio en 4 Sur 104, Col. Centro, C.P. 72000, Puebla, Pue., tel. 222 2295500
ext. 5270, difundida a través de la Facultad de Arquitectura, con domicilio en Blvd. Valsequillo s/n Ciudad Universitaria, Puebla, Pue., C.P. 72570, link: https://pragma.buap.mx, correo electrónico: pragma.farq@correo.buap.mx, editor
responsable: Dra. Julia Judith Mundo Hernández, julia.mundo@correo.buap.mx. Reserva de Derechos al uso exclusivo 04-2022-100512510200-203, ISSN: 3061-7464, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor
de la Secretaría de Cultura. Responsable de última actualización de este número: Dra. Julia Judith Mundo Hernández, de la Facultad de Arquitectura de la BUAP, con domicilio en Blvd. Valsequillo s/n Ciudad Universitaria, Puebla, Pue.,
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