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estructurales de lo percibido. El dibujo in-
fantil no debe valorarse solo por su pareci-
do con un modelo, sino por las decisiones
mediante las cuales representa aspectos
-
ciones de las letras permiten observar ope-
raciones de síntesis: un trazo se interpreta
como hoja, cola, montaña, mesa o trayecto-
ria sonora según el referente recuperado.
La educación artística contemporánea
reconoce a las infancias como productoras
Feo (2025) analizan la expresión artística
como un proceso en el que pensamiento y
emoción se articulan mediante materiales
y prácticas de creación. Su propuesta re-
sulta pertinente para interpretar las imá-
genes del taller, pues los dibujos no solo
resuelven un ejercicio formal: comunican
cómo cada participante relaciona la letra
con algo que recuerda, siente o reconoce.
El estudio de Pitri y Michaelidou (2025)
sobre dibujo narrativo también permite
comprender la imagen como parte de la
-
de hacer visibles conexiones que no siem-
pre aparecen primero mediante la escritu-
ra o la explicación verbal. En consecuencia,
las producciones del taller se analizan
-
tuadas, sin atribuirles diagnósticos psico-
-
siones de los participantes.
Por otro lado, Hurtado y García (2022)
señalan que el aprendizaje situado se sus-
tenta en la cognición situada, donde pen-
samiento, acción y contexto se encuentran
relacionados. Esto permite reconocer que
los conocimientos universitarios pueden
vincularse con experiencias educativas
comunitarias y adaptarse a las caracterís-
ticas del contexto escolar; de esta forma,
los talleres comunitarios se convierten en
espacios de intercambio y producción co-
lectiva de conocimiento.
Asimismo, Pérez (2017) plantea que el
aprendizaje situado permite relacionar la
teoría con la práctica al aplicar los conoci-
mientos en contextos cotidianos. En el ta-
ller, esta relación se manifestó mediante el
adaptada al contexto escolar. De esta ma-
nera, la participación universitaria favore-
ció el intercambio de saberes y la creación
de una experiencia educativa vinculada
con las vivencias de las niñas y los niños.
Por su parte, el aprendizaje expansi-
vo (Engeström & Sannino, 2020) com-
plementa esta perspectiva al abordar la
transformación de las prácticas colectivas
mediante procesos colaborativos y la cons-
trucción conjunta de nuevas formas de ac-
tuación. En el proyecto Exploradores, este
enfoque puede orientar futuras investiga-
ciones sobre cómo docentes, estudiantes
universitarios y actores escolares revisan
y construyen nuevas formas de actuación
y colaboración. En el presente estudio, su
función es ofrecer una perspectiva para la
continuidad del proyecto, mientras que el
análisis del taller se centra en el aprendi-
zaje situado.
Desde esta perspectiva, el aprendizaje
expansivo resulta pertinente para el dise-
ño de proyectos colaborativos, ya que su
aplicación permite analizar cómo docen-
tes, estudiantes universitarios y actores
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ganización de los talleres, proponen ajus-
PRAGMA, Año 05, número 09, octubre 2026-marzo 2027, pp. 211-227
hps://pragma.buap.mx
ISSN: 3061-7464