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tos de conservación, que el patrimonio es
colectivo, en ocasiones estos intentos se
desdibujan ante la propia historia, identi-
dad, cultura, prácticas sociales o tradición
que se pretende conservar. Resulta de im-
portancia la búsqueda de conexiones y
experiencias de lo que puede entenderse
como la particular ‘aldea mET y su entorno
urbano’. La práctica de la transurbancia ha
resultado una herramienta básica en el de-
sarrollo del método pues, permitió el uso
de las aplicaciones geotecnológicas y, lle-
var a cabo la observación participante para
conocer el imaginario social de los habita-
dores en un vis -à -vis, sin mediadores al
realizar entrevistas. Los resultados ref-
erentes a la accesibilidad y conectividad
-
nales de esta plaza de mercado se mues-
tran limitadas debido a una traza urbana
‘enmarañada’ y, a pesar de ello, el mercado
vive su particular dinamismo: gente, autos,
vendedores, orden y caos, identidad, com-
pra y venta, encuentro; tradición, tumulto,
transa, memoria, alegría, religión, sonidos
y, todo ello en un mismo tiempo y espa-
cio. A manera de palimpsesto día a día, se
viven diferentes experiencias. Los datos
recabados que muestran los niveles de ru-
ido (aplicación Noise Calculator), medidos
en tres puntos, dos días y horas diversas
indican que, para la contaminación acústi-
ca y el nivel equivalente de ruido según el
encuentra justamente en el límite máximo
permisible confortable del 68% (princi-
palmente debido a la cercanía con el Cen-
tro Histórico); es pertinente planear inter-
venciones que coadyuven a minimizar el
impacto auditivo en los habitadores/usu-
arios del mercado y tianguis. Practicar la
transurbancia usando la aplicación Noise-
Capture ha resultado en que, la medición
para los puntos 1 y 3, estén muy cerca del
límite del nivel sonoro confortable, no así
para el punto 2 que rebasa dicho nivel;
mientras que el nivel de ruido ponder-
ado (tres puntos) y descriptor estándar
del sonido ambiental, da una medición de
solamente el 25% de nivel sonoro confort-
able. Al respecto de estos resultados de
contaminación acústica en la zona de es-
tudio, habría que entender que, el paisaje
sonoro, como lo propone Vida: “Es incluso
un tema social, de educación sonora de la
ciudadanía. Por eso el estudio del sound-
scape se presenta como la mejor forma de
aportar la visión ciudadana en contexto en
la lucha contra la contaminación acústica.”
(Vida, 2023, p. 84). Cierto es que la investi-
gación queda abierta, los datos obtenidos
son solo la antesala de una ‘aldea’ que vive
Conclusión
-
encias han tomado forma como signo vis-
ible y audible, ello se ha logrado a través
de las puertas del cronotopo del lugar de
estudio. Los resultados de han entendido
como relacionales, en una cadena de sen-
tido que deriva de eventos previos y que
anticipa otros por venir. Queda claro que,
la forma urbana es encuentro y vínculo de
todo cuanto hay, que estudiar la ciudad es
posible si se parte del entendimiento de
que ‘la forma urbana social es dialógica’ e
intertextual pues, las entidades se relacio-
nan unas con otras en una sintaxis espacial
única e irrepetible. Considerar el concepto
de arquitectónica ha contribuido en este
estudio a comprender el cómo, las enti-
dades se relacionan unas con otras y que,
no puede entenderse una sin la otra, los
resultados son simultáneos e inclusivos.
Partir de la práctica de la transurbancia
PRAGMA, Año 04, número 08, Abril-Sepembre 2026, pp.54-74
hps://pragma.buap.mx
ISSN: 3061-7464