Núm. 8: PRAGMA (abril 2026 a septiembre 2026)
Mensaje del Comité Editorial

Presentación PRAGMA 8

Fausto E. Rodríguez Manzo
Universidad Autónoma Metropolitana–Azcapotzalco
Biografía
Presentacion_P8

Publicado 2026-04-05

Palabras clave

  • PRAGMA 8,
  • Presentacion PRAGMA,
  • Mensaje editorial,
  • FABUAP,
  • Revista Digital

Cómo citar

Rodríguez Manzo, F. E. (2026). Presentación PRAGMA 8. Revista Pragma, 4(8), 3–4. Recuperado a partir de https://pragma.buap.mx/index.php/revistafabuap/article/view/89

Resumen

Fausto E. Rodríguez Manzo
Universidad Autónoma Metropolitana–Azcapotzalco
y
URBS SONORUM
Red Ibero-Latinoamericana de Estudios
del Paisaje Sonoro Urbano

El sonido que nos rodea, particularmente en los centros históricos de Iberoamérica y Latinoamérica, es mucho más que ruido. El paisaje sonoro urbano es un campo de estudio fascinante que requiere mirarse y escucharse desde múltiples perspectivas. Los centros históricos son lugares vivos, colmados de patrimonio y significado cultural, donde el pasado y el presente dialogan constantemente
a través de los sonidos cotidianos.

En esta edición de la Revista Pragma de la BUAP se comparten investigaciones que abordan desde distintos ángulos por qué los espacios urbanos son tan importantes para entender el paisaje sonoro. Partimos de una pregunta fundamental: ¿cómo escuchamos colectivamente la ciudad? Y más allá, ¿cómo podemos usar el sonido no solo para estudiarlo, sino para gestionar y conservar el patrimonio urbano?

Uno de los temas que se aborda en esta edición es la pregunta: ¿qué tan bien suena una ciudad? No se trata solo de medir decibeles, sino de entender cómo experimentamos el ambiente sonoro. Con la aplicación de la norma ISO 12913 en Morelia, se evidencia algo importante: los estándares internacionales ayudan a comprender la ciudad desde la perspectiva de quienes la habitan. El sonido no es un problema técnico aislado, sino parte integral de nuestra calidad de vida en el espacio público.

En la actualidad, la planificación urbana está evolucionando. En muchas ciudades del mundo, se ha pasado de intentar solo reducir el ruido a pensar de forma más proactiva en cómo queremos que suenen nuestras ciudades. Esta nueva forma de pensar incorpora a los ciudadanos, busca la sostenibilidad y entiende que la gestión del sonido es parte de la gestión del territorio mismo.

El mercado “El Tepetate” es un ejemplo de cómo el sonido construye identidad. Los ruidos del día a día—las voces, los pasos, el movimiento—no son detalles menores. Son la materia con la que se teje la memoria colectiva de una comunidad. Reconocer esto significa entender que el patrimonio sonoro es tan importante como cualquier edificio histórico, y merece ser documentado y preservado.

La pregunta: ¿qué enseñamos en las escuelas de arquitectura sobre el sonido? ¿Cómo influye esto en la forma en que diseñamos las ciudades? Representan desafíos reales que requieren combinar conocimientos de acústica, sociología, antropología y ciencias ambientales. No es fácil, sobre todo en el mundo del diseño y la arquitectura, pero es necesario.

En esta publicación encontrarán investigaciones sobre cómo se experimenta el sonido en infraestructuras complejas —como el viaducto de la línea 12 del Metro de la Ciudad de México— y cómo el entorno construido moldea nuestra experiencia auditiva. Se explora también la memoria sonora en las fronteras, con un enfoque especial en Baja California y Guadalajara, lugares donde el paisaje sonoro cuenta historias de una riqueza extraordinaria.

En el fondo, el mensaje es que el sonido es algo vivo. No es solo un fenómeno físico, sino un agente que articula procesos sociales, culturales y espaciales. Cuando se comprenden y gestionan bien los paisajes sonoros, incluidos los de nuestros centros históricos, creamos ciudades más habitables, más inclusivas y sostenibles.

Quiero agradecer a la Facultad de Arquitectura de la BUAP por el apoyo en este primer número dedicado a este tema. Cada vez más, el sonido se integra en nuestras formas de pensar y hacer ciudad. Esperamos que estos artículos inspiren nuevas preguntas, que generen diálogos entre disciplinas distintas, y que nos ayuden a valorar y proteger el patrimonio sonoro de nuestras ciudades históricas.

Marzo de 2026