Núm. 9: PRAGMA (octubre 2026 a marzo 2027)
Mensaje del Comité Editorial

Presentación PRAGMA No. 9

Fausto E. Rodríguez Manzo Universidad Autónoma Metropolitana–Azcapotzalco

Biografía
Presentacion_P9

Publicado 2026-10-05

Resumen

Fausto E. Rodríguez Manzo
Universidad Autónoma Metropolitana–Azcapotzalco
URBS SONORUM
Red Ibero-Latinoamericana de Estudios
del Paisaje Sonoro Urbano

El sonido que nos rodea, sobre todo en los centros históricos y espacios urbanos ibéricos y latinoamericanos, no es solo ruido, sino un campo de estudio apasionante que requiere mirarse y escucharse desde muchos ángulos.

En el número anterior (#8) de la Revista Pragma se discurría acerca de cómo esos lugares vivos, cargados de patrimonio y significado cultural, dialogan permanentemente mediante sus sonidos cotidianos. Reflexionando así que la gestión del sonido no es un problema técnico aislado, sino parte integral de la gestión del propio territorio y de nuestra calidad de vida en el espacio público. En esta nueva edición, que es el segundo número que se dedica íntegramente al paisaje sonoro urbano, se continúa y se profundiza ese diálogo, invitando a los lectores a que transiten de una escucha ingenua a una escucha crítica.

Los trabajos aquí reunidos muestran que conocer el paisaje sonoro es un trabajo interdisciplinario que combina conocimientos de acústica, sociología, antropología, historia y diseño urbano, siempre centrado en la experiencia cotidiana del habitante de la ciudad. El hilo conductor de este volumen permite comprender al sonido no solo como fenómeno físico, sino como un agente vivo que articula procesos sociales, culturales y espaciales.

Desde la propuesta teórica de la escucha dramatológica que brinda una aproximación sociológica para entender cómo los rituales de interacción en el espacio público establecen reglas de trato y protegen la integridad del territorio, hasta la aplicación de metodologías participativas y comunitarias. En estas páginas se destacan talleres participativos, mapeo colectivo, paseos sonoros y cartografía social como herramientas esenciales para la cocreación. Estas metodologías reconocen que los ciudadanos, aunque no dominen la terminología técnica, poseen un conocimiento profundo de su entorno acústico, y que su participación es indispensable para revelar narrativas de habitar que suelen pasar desapercibidas en la planificación urbana convencional. 

Este viaje de escucha crítica permite explorar diversos territorios geográficos y conceptuales. Se penetran los barrios de la ciudad de Ambato, en Ecuador, y aunque predomina el ruido del tráfico de vehículos, existen sonidos relacionados con la comida o con la religión que reafirman la identidad local.

Se estudian los hábitats periurbanos intersticiales de San Andrés Cholula, Puebla, en México, donde el desarrollo urbano borra los límites con el paisaje productivo, dando lugar a formas espaciales y modos de vida híbridos.

Se retoma el Centro Histórico de Morelia, espacio patrimonial donde la morfología colonial amplifica un ruido urbano que impacta directamente la salud y la habitabilidad, pero donde también se descubre, en lugares como la Calzada Fray Antonio de San Miguel, cómo la vegetación y la apropiación social pueden preservar un confort acústico significativo y la reconstrucción acústica histórica de la Calzada de Guadalupe muestra, asimismo, que el sonido es una dimensión estructural de la memoria colectiva, mostrando una estratificación progresiva que anota las transformaciones cívicas y tecnológicas de la ciudad en el tiempo.

Esta edición plantea de nuevo que la gestión del paisaje sonoro requiere estrategias integrales, que van desde el reordenamiento vial y el uso de pavimentos fonoabsorbentes hasta la intervención mediante el arte sonoro situado. Las experimentaciones sonoras en el espacio público prueban que el arte no es solo una cuestión de estética, sino también una herramienta de reflexión que
permite nuevas formas de relación con el entorno. 

De nuevo, quiero darle las gracias a la Facultad de Arquitectura de la BUAP por mantener y fortalecer este espacio de diálogo. Se espera que la lectura de estos artículos haga surgir nuevas preguntas, impulse a trabajar de forma interdisciplinaria y anime a valorar, gestionar y proteger el patrimonio sonoro de nuestras ciudades, construyendo así entornos más habitables, inclusivos y sostenibles.


Octubre de 2026